FICHA TÉCNICA



Título obra Luna de miel... para diez

Autoría Felipe Santander

Dirección Jorge Landeta

Elenco Felipe Santander, Héctor Gómez, Isabel Blanch, Jacqueline Andere, Susana Alexander, Roberto Guzmán, Blanca Sánchez, David Hayat, Rosa María Gallardo

Escenografía David Antón

Espacios teatrales Teatro Fábregas

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 3 noviembre 1963, p. 8.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

[Luna de miel... para diez]

Mara Reyes

Luna de miel... para diez. Teatro Fábregas. Autor, Felipe Santander. Dirección, Jorge Landeta. Escenografía, David Antón. Reparto: Felipe Santander, Héctor Gómez, Isabel Blanch, Jacqueline Andere, Susana Alexander, Roberto Guzmán, Blanca Sánchez, David Hayat, Rosa María Gallardo.

Cuando Felipe Santander estrenó esta obra el 29 de diciembre de 1959, se pensó que este joven actor era también una promesa como autor; no obstante, después de esta primera obra escrita por él, sólo ha presentado una comedia musical: Las fascinadoras, con un tema bastante inapropiado para el género.

Luna de miel... para diez es una comedia superficial en la que trata de pintar diversos caracteres juveniles. Hay lozanía en el diálogo y agilidad en las situaciones; los personajes bien trazados tienen desarrollo interior, reaccionan y se transforman. Es una lástima que Santander no haya tratado de desarrollarse como autor, quizá ello se deba a que su actividad como actor le proporciona mayor satisfacción.

El director en esta ocasión es Jorge Landeta, aunque no hay mucha diferencia entre la escenificación que él realiza y la que efectuó Fernando Wagner en 1959. Si acaso, ciertas diferencias de matiz en el personaje de Mario, interpretado en aquella ocasión por Sergio Bustamante y ahora por Héctor Gómez, diferencias que es muy probable que se deban a la personalidad intrínseca de estos actores. Bustamante se mantenía siempre a un nivel de sobreactuación; en cambio Héctor Gómez no se deja llevar por la exageración a la que tanto se presta la interpretación de este personaje, y logra un equilibrio; de lo que resulta que las “payasadas” de las que tanto gusta Mario, sí se ven hechas por el personaje y no por el actor.

Otros cambios pueden verse en el reparto, como el de Manolita Saval a quien sustituye hoy Isabelita Blanch. A pesar de que ésta actúa en forma estereotipada, su presencia en la comedia es preferible a la de Manolita Saval, quien posee una voz tan ríspida que llegaba en momentos a ser insoportable.

Jacqueline Andere no tiene mayores complicaciones en la interpretación de la Lillián. Ella es una actriz que se está abriendo paso con gran rapidez. El personaje de Anita también encontró a una mejor intérprete en Susana Alexander que en la Marta Elena Cervantes de 1959. Dos nuevos actores que sobresalen por sus dotes son: Roberto Guzmán y Blanca Sánchez. David Hayat tiene un campo muy limitado por su forma de actuar y por su misma apariencia será difícil que llegue a ser un actor versátil, no obstante, en esta obra no hace un mal papel. Quien sí está negada para el teatro es Rosa María Gallardo; tendría que luchar mucho para vencer la falsedad que da a todo lo que dice, las palabras suenen a mentira en su boca, sus movimientos son rebuscados y para colmo de sus males, no cuenta con ese “ángel” que debe poseer todo aquel que se dedica a las tablas.

Una palabra para la escenografía: excelente. Por supuesto es de David Antón.