FICHA TÉCNICA



Título obra Los peligros de la pureza

Autoría Hugh Mills

Notas de autoría Eleazar Canale / traducción

Dirección Víctor Moya

Elenco Blanca de Castejón, Rafael Banquells, Polo Ortin Jr., Alejandro Ciangherotti Jr., Dina de Marco

Espacios teatrales Teatro 5 de Diciembre

Productores Rafael Banquells

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 17 junio 1962, p. 3.




Título obra Yo, las prefiero morenas

Autoría Robert Lamoreaux

Notas de autoría Julián Duprez / traducción

Dirección Julián Duprez

Elenco Guillermo Orea, Emilio Brillas, Manuel Zozaya, Aurora Segura, Vianey Lárraga, Isabel Blanch (Chabela), Adolfo Ballano Bueno, Guillermina Téllez Girón, Marina Marín

Espacios teatrales Teatro Milán

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 17 junio 1962, p. 3.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

[Los peligros de la pureza, Yo, las prefiero morenas]

Mara Reyes

Los peligros de la pureza. Teatro Cinco de Diciembre. Autor, Hugh Mills. Traducción, Eleazar Canale. Dirección, Víctor Moya. Producción, Rafael Banquells. Supervisión general, Blanca de Castejón. Reparto: Blanca de Castejón, Rafael Banquells, Polo Ortín Jr., Alejandro Ciangherotti Jr., Dina de Marco, etcétera.

Después de una ausencia notoria, Blanca de Castejón vuelve a la escena con una comedia ligera: Los peligros de la pureza, comedia que cumple a carta cabal con su único propósito: divertir, y que aprovecha muy bien todas las posibilidades cómicas que surgen por la época en que está situada la obra y por el ambiente inglés del que hace una sátira más o menos superficial. Tiene la comedia un sabor peculiar y agradable.

La gracia de Blanca de Castejón se pone de manifiesto en todo momento y la vis cómica de Polo Ortín Jr. tiene oportunidad de apretujarse en ese atrayente personaje que borra todos los obstáculos de su vida ayudando a morirse a aquellos que le estorban o que simplemente le parecen odiosos, viéndose favorecido siempre con sus curiosos crímenes.

Alejandro Ciangherotti Jr. desempeña con todo acierto su puro personaje y Dina Marco también realiza el suyo –nada puro– con mesura y delicadeza.

Rafael Banquells se divierte, juega con su papel, lo que da cierto tono de farsa a su actuación, pero sin salirse de los límites, y Antonio Bravo muy en papel. En cuanto a Víctor Moya, puede decirse que puso mucho cuidado en las caracterizaciones. La comedia se desenvuelve con agilidad, con ritmo; la escenografía y el vestuario cuidadísimos, dan el ambiente exacto para la acción. Este es para Moya un afortunado retorno a la comedia.

Yo, las prefiero morenas. Teatro Milán. Autor, Robert Lamoreaux. Traducción y dirección, Julián Duprez. Escenografía, ¿? Reparto: Guillermo Orea, Emilio Brillas, Manuel Zozaya, Aurora Segura, etcétera.

En esta comedia, cuyo propósito es también el de divertir, se hizo abuso de las pausas intencionadas. Cada vez que hay que abrir la puerta pasan cinco minutos de dudas para ir a abrirla y cada vez se apoyan en las mismas situaciones cómicas que por repetidas resultan aburridas. Pudo ser una comedia divertida en dos actos. Alargarla dio por resultado un total fracaso.

Emilio Brillas es un actor que sin texto, sólo con un gesto, hace reír al público y esta natural comicidad que puesta al servicio de una buena comedia daría buenos frutos, mal empleada resulta un desperdicio. Lo mismo ocurre con Guillermo Orea. No tiene en la obra situaciones cómicas verdaderas, todo es rebuscado y pobre.

La dirección de Julián Duprez, llena de brincos y repeticiones no logró corregir los errores del texto, sino por el contrario aumentarlos. Escenas como la primera del tercer acto, resultan absurdas. La obra, por sí misma, es toda reiteración. La anécdota es floja y la actuación dispareja.

Hay una heterogeneidad absoluta en el género de actuación de cada intérprete. Tan pronto se ve una actriz que no sabe ni hablar, como Vianey Lárraga, como un actor de la experiencia de Orea. Tan pronto una vis cómica como la de Brillas, como la negación de la comicidad que hay en Isabelita Blanch, que estaba bien quizá para el género del astracán, pero ya no va acorde con nuestra época. Tan pronto se ve una actuación como la de Adolfo Ballano Bueno, sincera, como una totalmente falsa como la de Guillermina Téllez Girón. Tan pronto a una actriz con “ángel” como Marina Marín, como una sin “ángel”, etcétera...