FICHA TÉCNICA



Título obra Imaginería del mundo de Lope de Rueda

Notas de Título Pasos (título original)

Espacios teatrales Plaza de Mexiamora, Guanajuato

Productores Escuela de Arte Dramático de la Universidad de Guanajuato

Notas de productores Enrique Ruelas / director

Notas Semblanza de Lope de Rueda

Referencia Armando de Maria y Campos, “Lope de Rueda en Guanajuato”, en Novedades, 28 octubre 1955.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Lope de Rueda en Guanajuato

Armando de Maria y Campos

Al llegar a Guanajuato para presenciar el nuevo espectáculo teatral que se escenificará en la plaza de Mexiamora, formada hacia 1741 con la calle que la cerraron, cuando era alcalde mayor de la rica Intendencia don Gregorio Ferrón, y que vendrá a ser una segunda parte (que debió ser la primera) de los espectáculos de teatro clásico que ha establecido este prócer estado, el viajero recibe un volante que dice: "La Universidad de Guanajuato, por medio de su Escuela de Arte Dramático, continúa en su empeño de ligar su espíritu al del pueblo. Ahora es el esfuerzo de hacer teatro para la comunidad dentro de los moldes primarios y clásicos de la gloriosa dramática española. Como en el caso de la plazuela de San Roque, sede internacional de los famosos entremeses cervantinos, el decorado natural de la plazuela de Mexiamora, otro maravilloso rincón guanajuatense, permite renovar la experiencia, sin precedente, de una producción teatral que no requiere de ningún aparato escenográfico o imitativo para superar con su propia nota realista la mejor construcción de artificio".

Lo que en buen romance periodístico quiere decir que llegamos a Guanajuato para presenciar las primeras representaciones de un espectáculo cuyas raíces ahondan tierras de siglos: los Pasosde Lope de Rueda, brevísimas y elementales piezas de teatro muy primitivo español. Imaginería del mundo de Lope de Rueda este espectáculo a plazuela abierta que ha organizado la Universidad de Guanajuato por medio de su Escuela de Arte Dramático que dirige el licenciado don Enrique Ruelas Espinosa y con el mismo equipo de colaboración que hizo posible el éxito sin precedente de los entremeses de Miguel de Cervantes Saavedra, que le dieron prestigio teatral universal a este delicioso rincón de México.

Fuimos a Guanajuato para presenciar algunas de las representaciones anunciadas entre el 14 y 16 del actual, que la lluvia frustró; volvimos al fin de la última semana, y pudimos presenciarlo el sábado 22 y el domingo 23. El extraordinario, singular, original y en ocasiones maravilloso espectáculo –que no volverá a presentarse hasta la primavera de 1956– merece un largo comentario, que haré a saltos croniquiles para no desatender demasiado la actualidad teatral metropolitana.

Conviene empezar revelando quién fue Lope de Rueda y qué son y significan sus Pasos. Tiempo habrá de llegar, paso a paso y con buen paso, a la crónica exacta del bello espectáculo que volverá a verse en Guanajuato cuando entre la futura primavera.

Lope de Rueda fue autor y actor español insigne. Nació en Sevilla en los primeros años del siglo XVI y murió en Córdoba, alrededor de sus 60 años. De humilde familia fue aprendiz de muchos oficios y oficial de ninguno, y su vida hubiera transcurrido en la más absoluta oscuridad a no ser por la visita que por los años de 1537 a 1538 hizo a Sevilla la compañía italiana de comediantes de Muzio, a la que Rueda vio representar, y llevado de la inclinación a la vida inquieta y azarosa del cómico, se inscribió en ella, abandonó cualquier sedentario oficio e inició nuevo aprendizaje oscuramente. Hacia 1545 o 46 se separó de la compañía de Muzio y se dirigió probablemente a Valladolid, residencia accidental de la corte, actuando en algunos conjuntos de cómicos de la propia Valladolid, en Guadalajara, Cuenca y Madrid, donde siendo un muchacho, lo pudo ver representar Cervantes y más tarde Antonio Pérez. Probablemente en 1550 sería ya autor de compañía –es decir, empresario y actor al mismo tiempo– porque se sabe de cierto que representaba en Cogolludo en los estrados de Gastón de la Cerda, duque de Medinaceli, en donde conoció a la cantadora y bailadora Marlana, muy famosa en su tiempo, con quien contrajo matrimonio, instalándose ambos en Valladolid. La fama de Rueda empezaría a rodar con éxito, porque el 8 de junio de 1554 representó en el palacio del conde de Benavente, ante Felipe II. (De este incidente se aprovecha Guanajuato para presentar el hecho a la inversa; Felipe II ve representar a la compañía de Lope de Rueda, en la dicha plazuela de Mexiamora). La compañía de Lope de Rueda representó también en el Real Alcázar ante la reina doña Isabel de la Paz, hacia 1562, y por aquellos días falleció su esposa la bailadora y cantadora, pero Lope de Rueda contrajo nuevas nupcias con la valenciana Rafaela Angela Trilles, registrándose en Sevilla el 18 de julio de 1564 el bautizo de una hija de este matrimonio. Debió haber fallecido en 1566, y Cervantes dice que lo enterraron en la iglesia mayor de Córdoba, pero nada se ha podido averiguar. La figura de Lope de Rueda es de importancia singular en la historia del teatro español. Su ingenio natural y no sus estudios, que sabemos nunca realizó, le permitieron lograr un triunfo que no pudieron alcanzar otros que contaron con mayores elementos por su erudición. Con su sencillez y su lenguaje, donoso y castizo a la vez, se impuso al pueblo, encantado de ver que le hablaban en unos términos que él comprendía perfectamente, a la vez que se veía fielmente reproducido en la escena. El célebre librero valenciano Juan de Timoneda, amigo de Lope y editor de muchas de las obras de Rueda, lo juzga "padre de las sutiles invenciones, piélago de las honestísimas gracias y lindos escudos, único sólo entre representantes, general en cualquier extraña figura, espejo y guía de dichos sayagos y estilo cabañero. Luz y escuela de la lengua española..."

Agustín de Rojas en su Loa de la comedia, tan conocida, no escatima elogios a Lope de Rueda y, en general, convienen todos en tenerle por regenerador de la parte escénica y verdadero padre del teatro español. Pero no fue precisamente por sus "pasos", porque la primera edición de sus obras no incluye ninguna de estas ágiles y graciosas piezas. La primera edición de las obras de Rueda apareció ya fallecido su autor, con el título de Las cuatro comedias y dos coloquios pastoriles del excelente poeta y gracioso representante Lope de Rueda, publicada por Timoneda en Valencia, en 1567, y en ellas se hallan comprendidas las comedias Eufemia, Armelina –las dos anunciadas para completar el espectáculo de Guanajuato y suprimidas después–, la llamada de los engañados, Medora y Diálogo sobre la invención de las calzas que se usan agora, el Colloquio de Camila y el de Timbria. Como se ve, poca importancia se le dio entonces a los pasos, que aparecieron después en una edición hecha en Logroño en 1588, titulada El deleitoso. Compendio llamado el Deleytoso, en el cual se contienen muchos pasos graciosos del excelente poeta y gracioso representante Lope de Rueda. Y fue hasta 1895 cuando Nicolás Fernández de Moratín y Cayetano de la Barrera dieron título a los pasos que comprende El deleytoso, mismos con que ahora se conocen: Los criados, La carátula, Cornudo y contento, El convidado, La tierra de Jauja, Pagar y no pagar y Las aceitunas.

Corto aquí, porque me espera la representación de El proceso de los inocentes en el teatro de La Capilla.