FICHA TÉCNICA



Notas Reproducción de la carta dirigida al autor sobre el montaje de la obra La hora de todos escrita por Ignacio Ibarra, director del montaje y del Departamento de Arte Dramático de la Universidad de Puebla

Referencia Armando de Maria y Campos, “Intimidades del difícil arte de organizar concursos. La aportación poblana contada por ella misma”, en Novedades, 6 mayo 1955.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Intimidades del difícil arte de organizar concursos. La aportación poblana contada por ella misma

Armando de Maria y Campos

He recibido la siguiente, interesante carta, y creo de interés publicarla, sin comentarios por ahora:

"Así, escribiendo sobre las rodillas, le envío los datos sobre La hora de todos, reestrenada en el Bellas Artes la tarde del 29 y la del 30.

"Para la producción de dicha obra la noche del sábado 2 de abril de 1955 en la ciudad de Jalapa, el autor Juan José Arreola escribió la escena de la subasta, que no fue incluida en el estreno debido a compromisos privados de uno de los dos actores que intervienen en ella y a quien no le fue posible estar en Jalapa la noche del estreno. La obra tiene una duración de 1 hora 37 minutos, sin incluir la escena de la subasta.

"Para la presentación en el Bellas Artes, la escena sí pudo ser incluida ya que los actores sí dispusieron de tiempo. (Como esta escena no figura en la edición de Los presentes, es posible que las gentes del INBA intenten alguna pequeña trampa para alegar que la obra fue alargada, añadida, etc.; el pretexto es lo de menos).

"Antecedentes. Elegí esta obra para participar en el festival regional de Jalapa (zona oriente), previo al concurso que ahora se realiza en México, por sus innegables, visibles, palpables y valiosos valores dramáticos y teatrales. La obra es ciento por ciento teatral a base de un truco perfectamente legítimo en teatro que permite al director que la quiera tener en las manos una preciosa ocasión para experimentar. Como usted pudo comprobar durante la función que presenció, la obra es tan buena teatralmente, que puede decirse que yo solamente la bosquejé, ya que en ella pueden hacerse todavía mil y un detalles que la enriquecerían sabe Dios hasta dónde.

"Mi punto de vista. No creo que en este concurso se presente nada superior, teatral y literalmente, a La hora de todos. Su autor conoce el teatro por dentro, por fuera, al revés y al derecho y tiene la adicional virtud de ser un notable escritor; la obra está escrita, al contrario de tantas obras mexicanas, en un gallardo español limpio y directo.

"Los actores. Todos ellos forman parte ahora del Teatro Universitario, resultado directo del Departamento de Arte Dramático de la Universidad de Puebla del cual soy director y fundador. Todos los muchachos son personas modestas, de diferentes extracciones sociales. Han entre ellos profesores universitarios –Alejandro Soto Rojas–; estudiantes universitarios –José Soto Rojas, leyes– y María Antonieta Rueda –preparatoria–; empleados –Dinorah Grandjean, Raúl Luna, Ramón Bojalil– etcétera.

"Entre los actores hay algunos con cierta experiencia teatral: José Soto Rojas, quien en mi Teatro Estudio Odiseo hizo un papel superior a su trabajo de La hora de todos y que fue el Owen Webster de La hermosa gente de William Saroyan; Alejandro Soto Rojas, Manninham en Luz de gas; Jonah Webster en La hermosa gente de Sayoran y Garcín en A puerta cerrada de Sartre, todas producciones de la Escuela de Arte Dramático, de Chihuahua, y quien ha hecho conmigo, entre otras cosas, el Representante en Vacaciones de Rodolfo Usigli, Smirnoff en El oso de Antón Chejov; María Antonieta Rueda, quien solamente ha hecho conmigo El ausente de Villaurrutia; Ivonne Recek de Luque, quien jugó la Inés de A puerta cerrada de Sartre, en mi Teatro Estudio. El resto del elenco son debutantes.

"En la zona oriente. La obra fue calurosamente recibida por el público de la ciudad de Jalapa y sorprendió gratamente al jurado (un jurado desconocido absolutamente para mí), que la calificó como la mejor obra presentada en aquella zona. También otorgó este jurado a mi grupo el premio de la zona oriente y a mi trabajo de dirección también el primer lugar.

"La dirección. Como apuntaba antes, yo no estoy satisfecho de lo realizado y creo que apenas estamos en la tercera parte del trabajo; hay muchas cosas que corregir y bastantes que agregar. Creo que el ritmo es lento y por eso lo he hecho lento. En algunos pasajes este ritmo debe ser acelerado ya que el público debe permanecer más de una hora cuarenta y cinco minutos sin levantarse de su asiento. Creo que lo mejor logrado de mi trabajo es la escena de Roscoe Hamilton y la escena de la subasta; el resto de la obra debe ser ajustado íntegramente. Inclusive el final que también está apenas esquematizado. Mi falla básica es el manejo de Harrison Fish. El actor que lo jugó no logró hacer al personaje y se quedó en la cáscara.

Este personaje es sin duda el mejor de la obra. Y el más difícil. Charles Laughton, por ejemplo, haría un gran trabajo con tan aparentemente poca cosa. Entre nuestras gentes tal vez, José Elías Moreno alcanzara un trabajo muy meritorio en manos de un buen director jugando esta parte.

"El conjunto. Aún es desajustado debido a todo lo apuntado antes, pero creo, sin embargo, que pasa por bien organizado y a pesar de sus desajustes tiende a lo armónico.

"Bellas Artes. Todas las fallas técnicas se debieron, como es natural, a los técnicos del Bellas Artes. Originalmente la escenografía diseñada por mí era una cámara negra simplemente con la vista de Nueva York en el último ángulo derecho. Nada de esto –tan sencillo– fue posible hacer en el Bellas Artes. Las fallas de sonido y de iluminación se debieron al encargado técnico del Bellas Artes; allí ninguno que no sean ellos puede tocar un botón. Y esto es un desastre cuando se trata de precisión.

Otras notas. Hago teatro desde 1948, según recuerda usted. He reproducido las siguientes piezas: Topacio de Marcel Pagnol, Cándida de Bernard Shaw, El tiempo es sueño de H.R. Lenormand, Los intereses creados de J. Benavente. Todas estas obras para el Teatro Univesitario. Después hicimos Santa Eugenia de Hans Rothe, La hermosa gente de William Saroyan, Luz de gas de Patrick Hamilton, Antes del desayuno de Eugene O'Neill, A puerta cerrada de Sartre y La petición de mano y Sobre el daño que hace el tabaco de Anton Chejov, en mi Teatro Estudio Odiseo. Entre el año pasado y este, hemos producido Vacaciones de Usigli, El ausente de X. Villaurrutia, Pregunta al destino de Schnitler, El oso de Chejov, El marido escribe de Federico Karinthy y La hora de todos de Arreola. Todas estas piezas en un acto.

"Bueno, mi querido Armando, espero que estos datos le sean útiles para sus propósitos y agradezco muchísimo su interés en nuestro trabajo. Disculpe si omito algo o si no soy muy claro en algunas cosas, pero todavía estoy un poco mareado del cansancio... Saludos muy cordiales y hasta pronto.– Ignacio Ibarra (firmado)".