FICHA TÉCNICA



Notas Comentarios del autor como jurado sobre las bases, proceso y resultado del Festival Dramático Regional del Distrito Federal y publicación de fallo del concurso

Referencia Armando de Maria y Campos, “Un concurso accidentado y un fallo benévolo y conciliador”, en Novedades, 21 abril 1955.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Un concurso accidentado y un fallo benévolo y conciliador

Armando de Maria y Campos

Se ha celebrado un Concurso de Grupos Teatrales y de autores organizado por el Instituto Nacional de Bellas Artes, con la concurrencia de "cuadros" de aficionados en su mayoría y de conjuntos de alumnos de escuelas dramáticas formados a última hora para éste, que deberían interpretar obras de autores mexicanos, inéditas o ya estrenadas. La convocatoria para estos llamados Festivales Dramáticos Regionales y Concurso Nacional de Teatro, dada a conocer por medio de un boletín mimeográfico del INBA (diciembre de 1954, Vol. 1, Núm. 2), firmado por la Sección de Teatro Foráneo, aprobado por el jefe del Departamento de Teatro del INBA, exhibía, en un marco, el apoyo de los cuatro funcionarios máximos de la Secretaría de Educación Pública responsables de la seriedad e importancia de estos eventos oficiales; el secretario de Educación nada menos, el director del Instituto Nacional de Bellas Artes, el jefe del Departamento de Teatro y... el jefe de la Sección de Teatro Foráneo. Seriedad absoluta. Responsabilidad indudable.

Largos meses de preparación cargados de buenos propósitos. La euforia perdió a todos, porque el resultado fue mediocre, pese a todos los optimismos. Resulté miembro del jurado calificador porque me designaron, por mayoría de votos, los directores de los grupos concursantes, y no quise correrles un desaire. Lamento que lo más endeble del concurso resultara la intervención de los directores que me eligieron. En unión del resto del jurado asistí a todas las representaciones, y las hubo de todas categorías y calibres, ninguna extraordinaria, ni siquiera excelente. Con criterio rigorista y dada la importancia oficial del festival, del concurso, pudimos haberlo declarado desierto, por culpa principalmente de lo vago de las bases de la convocatoria.

Sospecho que existió la intención de "dirigir" el resultado de estos eventos; hasta se intentó que el jurado calificador se reuniera a dictaminar en la propia Sección de Teatro Foráneo del INBA. Por elemental principio de ética nos reunimos al día siguiente en lugar ajeno al INBA. Cuatro de los cinco jurados que fuimos llevaban su criterio unificado, es decir, me plantearon el problema de la mayoría de votos inevitable. Después de largas y cordiales discusiones, que duraron interminables horas, llegamos a un acuerdo que concilia responsabilidad y justicia. Declaro haber obrado con absoluta buena fe y sinceridad. El acta que fija el resultado de estos concursos, firmada ayer a las 14 horas, es la siguiente:

Reunidos los abajo firmantes en la Sala de Consejo de la Asociación Nacional de Actores, situada en la esquina de las calles de Artes y Altamirano en la ciudad de México, el día 18 de abril, a las 18 horas, y como integrantes del jurado calificador del Festival Dramático Regional del D.F., tras de cambiar impresiones y de valorar concienzudamente el mérito de cada uno de los trabajos presentados, llegaron a las siguientes conclusiones que constituyen su

FALLO

En vista de que las bases conforme a las cuales se llevaron al cabo los Festivales Dramáticos Regionales no establecieron una diferenciación evidente entre aficionados y profesionales, tanto en el terreno de la dirección escénica como en los de la actuación y la creación dramática, el jurado calificador del Festival Dramático del D.F. acordó por unanimidad de votos, conceder, por igual, el primer premio a la mejor obra tanto a Mi marido es un asesino de Clemente Soto Alvarez, como a Felicidad, de Emilio Carballido, por considerar que ninguna de las obras presentadas en concurso merece un primer premio excepcional, dada la importancia de la competencia; porque desea estimular, además, a un autor novel –Clemente Soto Alvarez– y reconocer, al mismo tiempo, los méritos de un autor profesional –Emilio Carballido–.

El jurado recomienda, por otra parte, para su difusión, por medio de lecturas o representaciones, las obras siguientes: Estamos a mano de Gabriela Vázquez Schiaffino, y Trágico orgullo de Federico S. Inclán.

El premio al mejor grupo se concede, por unanimidad de votos, al grupo Teatro Universal, dirigido por Salomón Y. Wallerstein; y se reconoce el mérito de la labor de los grupos siguientes: grupo Charles Rooner y grupo Círculo de Arte.

Como estímulo a su afición y a sus aptitudes, se mencionan las actrices siguientes: Ileana Schaufelberger, Norma Acosta, Olga Ruiz y María Teresa Morán.

Se menciona igualmente, pero en forma especial, a la niña María Rojo, por su actuación en Examen de muertos.

Como estímulo a su afición y a sus aptitudes, se mencionan los actores siguientes: Mario Rivera, Jorge Berry Ortega, Sergio de Bustamante y Mariano Salinas.

Se reconoce el mérito, además, de Cristian Caballero por la adaptación y la realización de Vasco Núñez de Balboa, original de Francisco González Bocanegra.

Una vez redactada la presente acta y leída por los miembros del jurado, fue firmada por ellos para manifestar su conformidad.

México, D.F., a 18 de abril de 1955.

María Luisa Algarra, por la Unión Nacional de Autores.– Ernesto Finance, por la Asociación Nacional de Actores.– Armando de Maria y Campos, por la Agrupación de Críticos de Teatro de México.– André Moreau, por la Asociación Mexicana de Directores.– Miguel Guardia, por el Instituto Nacional de Bellas Artes.

En tanto nuestro jurado se tomaba tiempo para resolver con criterio independiente y se desconocía, naturalmente, el resultado de nuestra discusión se convocó por el INBA nerviosamente, a los representantes de los grupos provinciales que se encuentran en la ciudad, y se nombró, para la etapa final, nuevo jurado. Figurarán en él nuevos funcionarios del INBA, en mayoría. Los resultados deben preverse, asegurarse, de acuerdo con el régimen democrático que vivimos.