FICHA TÉCNICA



Título obra Edipo rey

Autoría Sófocles

Notas de autoría Ulises Petit de Murat / version

Espacios teatrales Auditórium, del IMSS

Productores Teatro Universitario

Notas Comentarios sobre la obra Edipo rey

Referencia Armando de Maria y Campos, “Edipo rey de Sófocles, presentado por el Teatro Universitario de la ciudad de México. I”, en Novedades, 15 diciembre 1954.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Edipo rey de Sófocles, presentado por el Teatro Universitario de la ciudad de México. I

Armando de Maria y Campos

El Teatro Universitario, dependiente de la Dirección de Difusión Cultural de la Universidad Autónoma de México, ha pesentado en el teatro auditórium del Instituto Mexicano del Seguro Social la tragedia Edipo rey de Sófocles, según versión de Ulises Petit de Murat, con la que cierra su ciclo de actividades del presente año, durante el que presentó Seis personajes en busca de autor de Luigi Pirandello, y De esta agua no beberé de Alfred de Musset. El Teatro Universitario funciona desde 1952. La versión de Edipo es la séptima obra de las que hasta ahora lleva presentadas.

Dentro de un plan o programa de teatro de carácter universitario es indispensable la incorporación a un repertorio de calidad de alguna tragedia griega. Se eligió ésta de Sófocles, y puesta ya en escena, al cronista no le toca opinar sobre si la elección presidió el acierto, sobre todo por la falta de material humano capaz de interpretar con profundidad y aliento trágico producción clásica tan difícil y comprometida. No cuenta la presente época con un Mounet-Soully, con un Salvini. Ergo, no es posible presentar un Edipo trágico. De Mounet-Soully dice Cecile Sorel en sus recientes memorias Las bellas horas de mi vida, que pedía a Dios el estado de gracia, ofreciendo su alma en sacrificio, para conseguir que la obra maestra, a través de él, conmoviera al público, en una transmisión de grandeza. "Una hora antes del espectáculo –cuenta la Sorel–, clausura la puerta de su camerino, se recoge, y, postrado de hinojos, pide al Señor aliento para representar a esos héroes del pecado y la fortuna que se llaman Edipo, Hamlet y Polyeucto. 'Álzame, Señor –murmura– al glorioso nivel de los autores...' Porque para ser digno de quienes crean la belleza, se posterna ante el único Creador". ¿Quién de los actores contemporáneos puede hacer, con diginidad responsable, algo parecido?

Estoy cierto que la mayoría de los espectadores que se interesen por el Edipo del Teatro Universitario saben poco de Sófocles y de este remoto rey de Tebas. Diré algo sobre ambos, porque esta columna tiene esencialmente un carácter de divulgación... entretenida.

Escasos datos nos ha conservado la antigüedad sobre este dramaturgo anteriores a su actuación dramática. Arrancan casi todos de la vida de Sófocles, escrita al parecer, hacia principios del siglo II antes de Jesucristo. Se admite hoy que nació en Colono el Hípico, aldea situada a diez estadios de Atenas, sobre 497 y 494, y como también se admite que murió entre 406 y 405 resulta que falleció nonagenario. Su carrera dramática fue asombroso éxito continuado. Desde que, en 468, venció por primera vez en el certamen, estuvo produciendo a razón de una tetralogía por cada dos años, o sea dos dramas por año, y a pesar de tan acelerada producción, en ningún concurso quedó jamás en tercer lugar, y en 18 o 24 de estos certámenes recibió el primer premio, no obstante que competía con poetas de la altura de Querilo, Aristia, Esquilo, Eurípides y muchos más. De la copiosa producción de poeta tan extraordinario, el tiempo ingrato ha conservado apenas siete tragedias, por fortuna bastantes para justificar su nombradía, pero es porcentaje escaso para satisfacer nuestras ansias de conocer cuanto aquella privilegiada mano escribió. Tres son del llamado ciclo épico tebano Edipo rey, dipo en Colono y Antígona–; una del ciclo de Heracles –Las Tranquinias– y tres también del ciclo de Troya –Electra, Filóctetes y Ayante–. Edipo rey es el drama del "reconocimiento": Edipo, soberano de Tebas, es llevado por el poeta, paso tras paso y con arte maravilloso, hasta descubrir que, sin saberlo, es causa de la peste de Tebas y fue el asesino de su padre, Layo, y está casado con su propia madre; y en todo ello no hace sino pagar, sin culpa personal, un castigo acarreado a la familia por Layo y su torpe incontinencia.

Como ya dije, pertenece esta tragedia, lo mismo que Edipo en Colono y Antígona al ciclo llamado "tebano", por inspirarse en las leyendas de los reyes de Tebas. No fue Sófocles el primero que llevó al teatro griego las historias tebanas; el mito de Layo y Edipo cumplía certeramente todas las exigencias de un tema dramático, según lo señaló Aristóteles, para que hubiese pasado inadvertido a ingenios como Esquilo y Eurípides, que con singular genio abrevaron en las leyendas nacionales para los fines propios de la tragedia griega. Esquilo compuso una trilogía cuyas tragedias llevaban los nombres de Layo, Edipo y Los siete contra Tebas; las dos primeras se han perdido, al igual que el drama satírico que acompañaba a la trilogía, pero el primero de dos grandes genios del pasado que habló, por cierto dos veces, de Edipo, fue Homero. En la Odisea, pone en boca de Ulises lo siguiente: "Yo he visto a la hermosa Epicasta, madre de Edipo –nombre que aplica a Yocasta–, que, por ignorancia, cometió un crimen espantoso casándose con su hijo; aquel que después de matar a su padre (Layo), la hizo su esposa. Pero los dioses revelaron estos hechos a los hombres; él siguió reinando sobre los cadmeos en la amable Tebas, pero su madre descendió a la región de Hades, después de haberse dado muerte ahorcándose y dejando a su hijo todos los males que pueden causar las maldiciones de una madre". De acuerdo con esta versión, Edipo, después de la muerte de Yocasta, continuó reinando sobre Tebas. Y en la Iliada se dice: "Que reinó hasta su muerte y esta es la razón de que en su honor se celebrasen juegos fúnebres". La tragedia homérica habla del incesto, pero no de que los hijos de Edipo fueran nacidos de este incesto. Con estas y otras versiones Sófocles compuso su Edipo rey. Inspirándose en las tragedias a que dio origen la leyenda de Edipo en el teatro griego, y especialmente en la de Sófocles, se escribieron entre otras la debida a Séneca, y después la de Dryden, en Inglaterra; las de Corneille, La Motte, Voltaire y Chenier, en Francia y la de Martínez de la Rosa, en España. Recientemente Pemán ha estrenado en Madrid otra versión de Edipo, y el padre Ignacio Errandonea en su estudio de Sófocles y su teatro, incluye una traducción directa suya de Edipo rey, de la que indudablemente se sirvió mucho Ulises Petit de Murat para la que nos presenta ahora en el Teatro Universitario.