FICHA TÉCNICA



Título obra Cristina o la reina de 16 años

Notas de Título La reine de seize ans (título en el idioma original)

Autoría Jean-François-Alfred Bayard

Notas de autoría Jean-François-Alfred Bayard Manuel Eduardo de Gorostiza

Dirección Virgilio Mariel

Espacios teatrales Teatro de la Feria del Libro en La Ciudadela

Notas Comentarios sobre la obra Cristina o La reina de 16 años y su autoría

Referencia Armando de Maria y Campos, “Cristina o la reina de 16 años, en español, de Manuel Eduardo de Gorostiza, en el teatro de la Feria del Libro. I”, en Novedades, 19 noviembre 1954.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Cristina o La reina de 16 años, en español, de Manuel Eduardo de Gorostiza, en el teatro de la Feria del Libro

Armando de Maria y Campos

Recomendé al joven director teatral Virgilio Mariel la comedia Cristina o La reina de 16 años, para ser montada en el teatro de la Feria del Libro –levantada en la plaza de La Ciudadela–, que se habrá inaugurado hoy, 20 de noviembre.* Se quiso ofrecer al público que acudirá a la Feria, un espectáculo teatral mexicano, y se pensó que lo mejor sería representar obras de autores muertos, para eliminar en lo posible la política entre los jóvenes comediógrafos contemporáneos, impacientes por ver representadas cuanto antes sus producciones.

La comedia que recomendé a Mariel, y que ha puesto a un grupo de discípulos de la clase de actuación que –creo gratuitamente– dicta en el INBA, pasa por ser de nuestro ilustre comediógrafo don Manuel Eduardo de Gorostiza, y en realidad lo es, pero en castellano. Sobre esta pieza escribí en el Boletín del Archivo General de la Nación un prologuillo a la edición que de ella se hizo con ocasión de la muerte de Gorostiza, en 1951. Conocido escasamente por razones obvias, es oportuno difundirlo ahora que, por primera vez según entiendo, la entretenida comedia de Bayard-Gorostiza sube a un escenario mexicano.

Hasta que don Francisco Monterde no registró en su Bibliografía del teatro en México, la pieza Cristina o La reina de 16 años, comedia en dos actos, escrita en francés por Bayard e imitada en castellano por Manuel Eduardo de Gorostiza, nadie había hecho alguna mención a ésta, que –repito– no sabemos si llegó a escenificarse en alguno de los teatros de México. El erudito don Luis González Obregón, que durante largos años trabajara en el Archivo General de la Nación, como investigador primero, como director después, dio con esta pieza en alguna de sus búsquedas minuciosas, y le comunicó la noticia a don Francisco Monterde, quien la acogió acuicioso. Nadie volvió a referirse a ella en trabajos bibliográficos dedicados a Gorostiza, no obstante que de 1933 a la fecha, han abundado los trabajos de esta índole, que se declararon por alguien (Mario Mariscal), exhaustivos.

Con motivo del primer centenario de la muerte de Gorostiza (1789-1851), la dirección del Archivo General de la Nación acordó publicar la pieza de Bayard imitada en castellano por Gorostiza e inédita en este idioma.

La reine de seize ans, comedia vodevil de dos actos, fue presentada por primera vez en el teatro Madame, de París, por los comediantes ordinarios de S.A.R., el 30 de enero de 1830, según datos que recoge el tomo décimo de Théatre de J.F. Bayard, publicado en 1855, con el siguiente reparto: Cristine, reine de Suéde, Madame Jenny Vertpré, Le Comte, Rantzoff; el viejo ministro, M. Ferville; Fréderic de Bury, officier de l'armée suédoise, M. Paul; M. de Vardeg, son cousin, M. Klein; Emma, niéce du comte de Rantzoff, Mademoiselle Leóntine Fay; un Officier du Palais, M. Bourdier, Dames de la suite de la Reine, Courtinas, Gardes. Don Manuel Eduardo de Gorostiza, como Encargado de Negocios cerca de S.M. británica (1828 a 1830); antes lo había sido en la corte de S.M. el rey de los Países Bajos (1826 a 1828), hacía frecuentes viajes a París. Lo más probable es que asistiera al estreno de La reine de seize ans, y hasta no es improbable que fuese amigo de Juan Francisco Bayard, el autor más cotizado entonces en Francia.

Juan Francisco Bayard, nacido en Charolles, en 1796 (murió en París en 1853). Según Eugenio Scribe, su biógrafo, en estas líneas se resumen maravillosamente el estilo de Bayard: "Tous les genres sont bons hors le genre ennuyeux". Su estilo, pues, tenía toda la alegría, la verbosidad, la rapidez y la atracción dramática. Una vez que se adentraba en el tema, éste ya no languidecía. El espectador arrebatado por el movimiento de la escena, se dejaba llevar –como en ferrocarril, se dijo entonces y la frase resultó muy novedosa– hasta la meta señalada por el autor, sin que hubiese tenido tiempo de detenerse ni un solo momento a reflexionar o a criticar. Pertenecía a la escuela de Picard y de Dancourt (autores maestros en el género entonces), según recuerda Scribe en la nota biográfica que puso al frente del Teatro Completo de Bayard. Scribe colaboró algunas ocasiones con Bayard: escribió unas 350 obras teatrales, y cuando escribió la nota biográfica de Bayard, se encontraba en el apogeo de su fama. Por eso es valioso el juicio sobre el autor que tradujo al castellano Gorostiza.

En la nota que puse al frente de la edición en castellano de Cristina o La reina de 16 años, tracé una semblanza de Bayard, que no viene al caso reproducir ahora. En La reine de seize ans, Bayard recoge, escenifica, uno de los múltiples accidentes de la vida de Cristina de Suecia, la joven reina hija de Gustavo Adolfo y María Leonor de Brandemburgo, nacida en Estocolmo en 1626, muerta en Roma en 1689, extraordinaria mujer maravillosamente dotada. Casi niña ya intervenía en los negocios de Estado, muerto su padre, que la dejó de seis años. Como se sabe, se le educó como varón, y mucho llegó a preocupar su resistencia a tomar esposo. Bayard sitúa la acción de La reina de 16 años, cuando concluye la guerra que Suecia le hacía a Dinamarca (1645) e inventa una intriga de corte, muy de gusto del público de la época en que esta pieza fue estrenada. Abunda la comedieta en escenas características de las intrigas palaciegas, que tanto apasionaron a los públicos burgueses. Si algún compositor de la época le hubiese puesto música, la pieza de Bayard hubiera resultado una magnífica ópera cómica, porque abunda en tiradas de versos, aires populares y canciones en boga.

En la próxima crónica veremos cómo don Manuel Eduardo de Gorostiza no imitó la comedia de Bayard, porque la tradujo, cortándola, reduciéndola, adaptándola en fin.


Notas

* Al parecer el autor calculó que la crónica se publicaría el 20 de noviembre, sin embargo apareció el día 19.