FICHA TÉCNICA



Notas ReseÃ’a del concurso de grupos del Distrito Federal convocado por el INBA y por el Instituto Nacional de la Juventud Mexicana celebrado en el Teatro del Palacio de Bellas Artes

Referencia Armando de Maria y Campos, “El concurso de grupos teatrales del Distrito Federal. I”, en Novedades, 18 junio 1954.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

El concurso de grupos teatrales del Distrito Federal

Armando de Maria y Campos

El Instituto Nacional de Bellas Artes y el Instituto Nacional de la Juventud Mexicana organizaron el concurso de grupos teatrales del Distrito Federal como consecuencia del primer concurso nacional de grupos teatrales de los estados, inmediatamente después de éste y también en el teatro del Palacio de las Bellas Artes, con entrada gratis y con premios en metálico, esta vez donados por el Instituto de la Juventud Mexicana.

Los requisitos para tomar parte en este concurso teatral del D.F., se limitaron a que la obra escogida deberá ser de autor mexicano escrita con posterioridad al año de 1917, y tratar un problema mexicano; y que las obras se representarán sin apuntador. Se inscribieron 19 grupos, la mayoría formados para este certamen. Porque sucede que en el D.F., son escasos los grupos que actúan de manera permanente. Ocurre con éstos lo que en la mayoría de los partidos políticos cuando se acerca una elección importante, que se forman rápidamente –de membrete se les llama en el mundo político– al amparo de un nombre cualquiera. Generalmente forma o recluta los "grupos" de experimentales la persona que quiere "dirigir" porque es director más o menos reconocido o el autor de la comedia que ve en estos concursos la feliz ocasión de presentar su pieza y aun aspirar a un premio. Como no existe algún procedimiento previo para conocer las producciones que concurren al concurso, las sorpresas están a la orden del día, como se verá más adelante, pues la mayoría de las que fueron presentadas a este certamen se han anunciado como "no aptas para menores", lo que viene a resultar paradójico en un evento que auspicia, impulsa y premia el organismo responsable de la educación de la juventud mexicana.

De los 19 grupos concursantes son propiamente profesionales, o ya estaban integrados antes de la convocatoria, únicamente 4, de los que yo tengo antecedentes precisos. Estos son el Teatro del Pequeño Mundo que dirige el autor y actor Enrique Alonso; El Teatro Popular Moderno de México, que dirigen Julio y Nicolás Luna Sierra; el Grupo de Teatro S.R.H., que dirige Roberto Baillet, y el Antonieta Rivas Mercado, que dirige Manuel Correa. El primero viene actuando desde hace varios años en temporadas dedicadas a los niños; el segundo ha actuado en el auditorio de la escuela Einstein –20 de marzo de este año, representando precisamente la obra con que se presentó al concurso actual–; el tercero es el de la Secretaría de Recursos Hidráulicos, en cuyo pequeño auditorium ha presentado escenificaciones de novelas con mensaje de Othón Díaz y Bruno Traven, y el cuarto actúa periódicamente en el teatro de la Sección IX de la Secretaría de Eduación Pública, ubicado por la calle de Venezuela; recientemente representó la comedia dramática de Alberto Novión, Bendita seas.

Se formaron apresuradamente para presentarse a concurso los grupos Xavier Villaurrutia, a la dirección de Víctor Velázquez; el Teatro Juvenil Latino, dirigido por Ramón Sevilla; el muy personal Sergio Tinoco Solar, dirigido por Sergio Tinoco Solar, que presentó una obra de Sergio Tinoco Solar; el también personal de Jaime Rojas, que lleva su nombre; el Mercurio que dirigió Ricardo Adalid, el Expresionista Mexicano que dirige Antulio Jiménez Pons, director de cámaras de televisión de Canal 4; el Teatro Nuevo, que dirigió Juan Domingo Méndez, quien, por cierto, hasta hace pocos meses dirigía a un grupo de aficionados en Mérida, Yucatán; el Teatro Arte Mexicano, que dirigió Alfredo Pacheco Buenrostro para poner una obra suya; el Atzacuani que dirige quien se oculta tras el seudónimo de Píndaro, el Sagitario, con el que hace sus primeras armas como director el actor de TV y radio Jorge Landeta; el Contemporáneo, con el que debutará como directora Pilar Souza, actriz egresada del INBA y que no ha podido resistir la fiebre directorial que a tantos ha enfermado de este mal contagioso e incurable; el Juventud, de Jorge Schaff, otro nuevo director; el Tecolote con el que debutará como director el autor y adaptador de comedias para TV Carlos Taboada Walker; el Teatro Contemporáneo, que dirigirá el también nuevo y todavía inédito director Raúl Cardona y el CIAP, dirigido por otro nuevo: Delfino Ramírez Tovar. He dado importancia, a veces más que al autor, y siempre más que a los actores, a quien dirige en general, la mayoría de las veces sin haber actuado en la escena nunca. Ya se verá más adelante, con la

experiencia que arroja este concurso, cómo directores noveles o novatos frecuentemente orillan al fracaso a obras e intérpretes.

¡Diecinueve obras mexicanas! ¡Catorce premiers (sic) mundiales! ¡Qué júbilo para los nuevos cronistas! Obras no representadas antes: La casa sin ventanas de Julia Guzmán, comedia de la que el tercer acto se escribió cuando ya estaban ensayándose los dos pimeros, A medio camino, dos actos y un epílogo de Carlos Prieto; Luna de sangre, tres actos de Sergio Tinoco Solar; La sublevación de los conejos, cuatro actos de Jose Giacomán Palacio; Contra el dragón; tres actos de Cecilia C. de Guilarte; Luces de Crucero, tres actos de Blanca de Retana; Lorenzo, corrido del vengador, tres actos de Dagoberto de Cervantes; El juicio, dos actos de Alfredo Pacheco. Buenrosto, escenificación del cuento Nochebuena de Ladislao López Negrete; Joven es el círculo, tres actos de Diego Figueroa; Los años de prueba tres actos de María Luisa Algarra; La moñitos, tres actos de Chouchette Tourres (conocida en el cine mexicano desde hace 20 años por Ana Lorena); El espejo de unas vidas, tres actos de Jorge Betancourt Ruiz; Después nada de Carlos Ancira, actor también y Escuela de cortesanos, tres actos de Wilberto Cantón.

Las cuatro que ya han sido representadas son: El portal de Belén de Enrique Alonso; Calpuleque de Mario Sevilla Mascareñas; El rencor de la tierra de Edmundo Báez y El cielo prometido de Jorge A. Villaseñor.

Tantos grupos, de tan diversa formación integrados, tras laboriosa organización, disputándose entre directores los actores o aficionados disponibles, por los más variados elementos, desde el profesional con largos años de experiencia, hasta el novel que pisó por primera vez las tablas sin saber hablar ni dónde se encontraba...