FICHA TÉCNICA



Notas Comentarios sobre los concursos de teatro convocado por el periÛdico El Nacional y el convocado por el INBA para los estados

Referencia Armando de Maria y Campos, “Autores e intérpretes por concurso. I”, en Novedades, 9 junio 1954.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Autores e intérpretes por concurso. I

Armando de Maria y Campos

A punto de extinguirse entre nosotros el teatro profesional, víctima de tantos enemigos descubiertos o solapados, se intenta reanimarlo con concursos, eventos o maratones, cuyo resultado efectivo sabe Talía cuando se palpará, porque, ¡ay, quien el sol mañana verá...! El diario oficial El Nacional convocó a un concurso de obras de teatro por autor mexicano o radicado en México, y su resultado culminó con la representación de la obra premiada en la sala del Seguro Social, de México, el 27 de mayo último. Autora de la obra galardonada con el primero y único premio –$5,000.00, homenaje público y oficial para la entrega del cheque; edición de la obra, y representación, también oficial por el INBA– es la señora Luisa Josefina Hernández, ex alumna de la Facultad de Filosofía y Letras, y en particular de Rodolfo Usigli, que sustenta en esa dependencia universitaria la clase de técnica de teatro. Se titula la "pieza" en tres actos, Botica Modelo, y triunfó sobre veintitantas, de las cuales sólo se conoce el título de la que fue recomendada por los jurados, hombres de teatro algunos, aficionados a él otros, y así se explica el desconcierto que ha provocado su inapelable fallo.

El estreno oficial de Botica Modelo por elementos egresados de la Escuela de Arte Dramático del INBA el jueves 27 de mayo, vino a interrumpir un concurso de grupos teatrales de los estados, organizado por el Departamento de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes, para estimular las actividades teatrales en la provincia, a cargo, generalmente, de grupos nada profesionales, por lo que se refiere al elemento actoral. Requisito indispensable para intervenir en este concurso fue que la obra escogida debería ser de autor mexicano, escrita con posterioridad al año 1917, con el propósito, quizás de dar mayor oportunidad de elección entre obras de autores recientes y estimular la producción de obras de teatro.

El desconocimiento casi absoluto que se tiene en el Centro de actividades teatrales en la periferia mexicana, llevó al Departamento de Teatro del INBA a prometer premios: al mejor grupo $3,000, a la mejor dirección $2,000, a la mejor obra inédita escrita después de 1917 y no conocida en México (requisito además de capcioso, sospechoso) $2,000, al mejor actor $1,500 y a la mejor actriz $1,500.

Precedió a este concurso que se inició el 15 de mayo y concluyó en junio, una especie de congreso o convención de directores o jefes de los grupos estatales que vinieron a la capital para ponerse de acuerdo en las obras, fechas y detalles menores sobre escenografía, montajes o utilería. Como los gastos de transporte y estancia en la capital corrieron según la convocatoria, por cuenta de los propios grupos, sus dirigentes se echaron a buscar en sus propios territorios, sus correspondientes mecenas y también para sufragar algunos gastos dispondrían de "la taquilla" que se hiciera el día de su presentación. Pero como a última hora se decidió que la entrada fuera libre, no recibieron un centavo por este concepto y en cambio, estuvieron a punto de fracasar por esa generosa invitación gratuita al teatro que llenó tarde y noche nuestro máximo coliseo de espectadores heterogéneos y de una chiquillería alegre, impaciente e incontenible en sus carreras antes y después de las representaciones. Sin embargo de todo ese barullo se salvó una espontánea, numerosa y alegre afición a escribir teatro y a representarlo con la mejor buena fe del mundo.

Esta es la primera vez en que los artistas y directores de la provincia vienen a representar a México, dijo en una revista de importancia el cronista que por coincidencia es también el promotor del concurso. La verdad es que es preciso excederse en benevolencia. Dieciocho son los grupos provincianos que concursaron, la gran mayoría de los cuales nunca se habían presentado en la capital. En rigor de verdad todos los elementos que intervinieron: autores, actores, o directores son aficionados simples y sencillos aficionados. Naturalmente se excluyen aquellos autores no inéditos en la escena, juzgados en su tiempo, correspondientes a su tiempo. De los grupos concursantes, dos son de Puebla, dos de Culiacán, tres de Toluca, cuatro de Veracruz y uno de Morelia, de Ciudad Madero, de Saltillo, de Tuxtla y Chihuahua y uno procedente de Cuatro Caminos.