FICHA TÉCNICA



Título obra Orfeo en los infiernos

Autoría HÈctor Cremieux

Notas de autoría Salvador Novo / versiÛn

Música Jacques Offenbach

Notas de Música Ernesto Roemer / versiÛn

Espacios teatrales Nuevo Teatro Virginia F·bregas

Notas Comentarios sobre las versiones de Orfeo en los infiernos

Referencia Armando de Maria y Campos, El retorno a Mxico de Orfeo en los infiernos de Offenbach con libreto de Salvador Novo. III, en Novedades, 30 mayo 1954.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrnica

Novedades

Columna El Teatro

El retorno a Mxico de Orfeo en los infiernos de Offenbach con libreto de Salvador Novo. III

Armando de Maria y Campos

Julio Janin, Jpiter de la crtica teatral francesa en 1858, abate sus rayos sobre Orfeo en los infiernos desde su tribuna del Journal des Dbats. Dijo que aquello ya no era la franca alegra que alababa en otro tiempo, sino un clima de exageracin que alcanzaba la blasfemia. Privados de todo respeto humano, los actores arrastraban por el lodo personajes tan amados como Orfeo y Eurdice. Orfeo profanaba, deca, la "santa y gloriosa antigedad"; era necesario castigar aquel sacrilegio. Completando los temas esbozados en Ba-ta-cln, Jpiter, el padre de los dioses, corteja a las muchachas o vicetiples, su esposa Juno, est devorada por los celos; todos los dioses imitan el ejemplo de su maestro, cuantas analogas con la actualidad! Esto se deca entonces. Ahora; no se entiende. Claro, los cronistas parisienses vean en Jpiter a Napolen III, en Juno a la emperatriz espaola: "La opereta se mofa de la etiqueta y del decoro y desenmascara las dignidades falsas. Tras el fausto del Imperio, Orfeo habla de una desatinada sed de goce". Las alusiones de la prensa no podan ser ms directas al rgimen napolenico. Se explica ahora, el xito que alcanz en aquel tiempo el libreto de Crmieux? Un solo personaje domina el mundo de los dioses y de los hombres; el mismo Jpiter parece respetarlo: es la "Opinin pblica". Los autores del libreto de Orfeo haban tenido la genial idea de sustituir el coro de la antigua tragedia por el personaje de la opinin pblica, que en la opereta toma la apariencia del Honor, de la Fidelidad, de la Fe, es decir, que representa las convenciones sociales. En nombre de la opinin pblica Orfeo debe pedir a Jpiter (Napolen III) de que le devuelva a su bien amada. Todo xito teatral es circunstancial. Un libreto escrito para "la ocasin", no puede permanecer actual a travs del tiempo.

Tan acostumbrado estaba el pblico de Pars a la msica frvola, original, pegajosa de Offenbach, que no le sorprendi en nada la extraordinaria partitura, que haba de vivir, fresca, a travs de dcadas. Cuando ms, se dijo: "En el 'galop' de Orfeo es el cancn, en el que las indmitas pasiones del pueblo se mezclan a la inquietud de levantiscos aristcratas y burgueses, y el 'galop' no puede negar sus orgenes. Dando a la bacanal, un gran ritmo ritmo dionisaco y yendo a parar en verdaderas orgas, aun agrega a la embriaguez algunos elementos amenazadores. Si en Orfeo, la Marsellesa ataca abiertamente a la tirana, el 'galop' infernal la ataca por la borda; hostigando a las masas a las que no haba cesado de repetir regocijaos!, e invitndolas a tomar parte en la bacanal, acalla las ltimas voces de la razn y empuja indirectamente a la catstrofe. Sin embargo, con Orfeo haba nacido lo que dio en llamarse la 'offenbachiada'. Todas las grandes operetas de Offenbach fluyen de all. Y mientras un crtico alemn crea deber tratar la partitura de Orfeo de 'msica barata', Nietzsche saludaba en las bufonadas de Offenbach 'la forma suprema de la espiritualidad'".

La partitura de Offenbach empez a cruzar las fronteras. Lleg a Espaa en pleno reinado de la zarzuela grande espaola. El maestro Joaqun Gatzambide hizo con ella una zarzuela de corte espaol que titul Los dioses del Olimpo, y no dej nada en el libreto de alusiones a la poltica imperial francesa. Sali de gira para Amrica, y lleg a Mxico a mediados de 1869; estren Orfeo en los infiernos con el ttulo indicado de Los dioses del Olimpo, con un libreto oo, blanco y rampln, pero logr un gran xito con el cancn, que hizo furor, que provoc delirio en todas las clases sociales. Mientras tanto, en Francia, otras partituras de Offenbach haban arrinconado la de Orfeo.

Quebrantos econmicos provocados por fracasos teatrales, y ya establecida en Francia la Repblica, Orfeo fue reestrenado en Pars ahora en el Teatro de la Fantasa. En la nueva versin en cuatro actos, de Orfeo, revisada y aumentada por Crmieux y Halvy, donde antiguamente bastaba un solo personaje, incluyeron gran nmero; se agregaron escenas, episodios; la parodia y la stira desaparecieron arrolladas por nuevos ballets; se aprovecharon situaciones para intercalar coupls, y la exhibicin de piernas y decorados no tuvo ningn lazo con la actualidad de entonces. El nuevo estreno de Orfeo como gran espectculo se efectu el 7 de febrero de 1874. Se represent doscientas veces y... cay en el olvido, salvndose nicamente los ms giles e inspirados trozos de la partitura.

Ahora, vuelve. En alas de la msica el encanto de la opereta offenbachiana puede cruzar todos los cielos y aposentarse en cualquier gran escenario del mundo. A condicin de que abandonase el lastre. El lastre es el libreto oportunista de 1858 o el oo de 1874. No olvidemos un axioma teatral: El xito lo da el libro y el dinero la partitura. El maestro viens Ernesto Roemer, devoto admirador de la msica offenbachiana, propuso al propietario y empresario del nuevo teatro Virginia Fbregas estrenara su coliseo con la ms popular y difundida de las partituras de Offenbach: Orfeo. Fue un acierto. Pero, qu hacer de un libreto que sin apartarse de la farsa con personajes del Olimpo fuera gracioso, movido y actual?

Se pens que Salvador Novo, ingenio frtil y agudsimo, poda hacer uno a la medida de la nueva partitura offenbachiana que Roemer cre para esta nueva versin de Orfeo con todos los nmeros de la partitura original y otros muchos de otras operetas de Offenbach, incluso un aria, la del Encantamiento, compuesta con trozos ajenos a Orfeo, para dar ocasin de lucimiento al bartono Hugo Avendao y ballets, muchos ballets, como en la versin de 1874. Novo que tiene tanto o ms ingenio que Crmieux o que Halvy, en vez de apartarse de la alusin poltica bufa, que fue el xito del Orfeo de 1858, volvi a ella, sin fortuna. Tampoco acert en la finura de las alusiones de actualidad, el que en todo momento hace gala de finura traviesa y punzante. No olvidemos el axioma teatral: el xito lo da el libro y el dinero la partitura.