FICHA TÉCNICA



Título obra Un cuarto para vivir

Notas de Título The living room (TÌtulo original en inglÈs)

Autoría Graham Greene

Notas de autoría Ulises Petit de Murat / traducciÛn; JosÈ RemÌrez / adaptaciÛn

Elenco Francisco Petrone, Silvia Pinal, Fedora Capdevilla, Prudencia Grifell, Magda Haller, Luis Berist·in

Escenografía Manuel Fontanals

Grupos y compañías Pro Arte

Notas de grupos y compañías Felipe Montoya / organizador

Espacios teatrales Teatro Sala Cinco de Diciembre anteriormente SalÛn de Actos de la FederaciÛn de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado

Referencia Armando de Maria y Campos, Un cuarto para vivir de Graham Greene. Teatro sala Cinco de Diciembre, en Novedades, 23 marzo 1954.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrnica

Novedades

Columna El Teatro

Un cuarto para vivir de Graham Greene. Teatro sala Cinco de Diciembre

Armando de Maria y Campos

La discutida pieza dramtica del escritor ingls Graham Greene The living room, traducida por el escritor argentino Ulises Petit de Murat como Un cuarto para vivir, y adaptada por qu adaptada? por Jos Remrez, autor mexicano, se viene representando en el flamante teatro sala Cinco de Diciembre, que originalmente fuera saln de actos de la Federacin de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado, por la compaa Pro Arte que organizaron dos actores profesionales, uno de ellos el reputado muy estimado Felipe Montoya.

Ya refer en crnica anterior quin es Graham Greene y cul es el argumento de sta su primera produccin dramtica, extraordinario suceso teatral en Londres.* Antes que en la capital del Reino Unido The living room haba sido estrenada en Estocolmo, y luego se represent en Edimburgo, antes de llegar al escenario de Londres, del que salt a los de Nueva York, de Pars, de Buenos Aires, de Madrid el 11 de enero de este ao, y finalmente, a uno de Mxico.

Una versin teatral de una famosa novela de Greene haba introducido a este gran novelista en el mundo de la farndula: La puissance et la glorie, que tuvo enorme xito en el teatro de L'Oeuvre, de Pars, hace dos aos. Por cierto que esta novela desarrolla un tema que ocurre en Mxico durante el garridismo, en Tabasco, y el principal papel es el de un sacerdote borracho y padre de una nia, fugitivo, perseguido, que acaba por acudir a la celada que le tiende el mestizo, su Judas, por los 30 dineros de los 500 pesos que se ofrecen por su captura. No conozco la obra dramtica versin de la novela, pero la s llena de tipos magnficos: un dentista ingls, un teniente, un cantinero, etc., etc., y en los informes que de ella tengo se mencionan escenas estupendas, una en la crcel, y la del fusilamiento, a la que precede un gran monlogo de prueba para grandes actores. No creo que llegue a representarse en Mxico, a menos que se pusieran a prueba dos tolerancias: la del gobierno y la de la Iglesia. Y an as, tendra que someterse a la candente prueba de fuego que significa la madurez de un pblico capaz de justipreciar una obra sin exceso de color local, y, tan reciente, que su cercana hace difcil dominar sus verdaderas proporciones estticas o dramticas.

Un cuarto para vivir en Espaa se titul ms propiamente, vertida al castellano por Alvaro de Zrate, El cuarto de estar, me parece obra estupenda como tal obra, por su tema y su ejecucin sin dejar de reconocer que adolece de faltas graves, a saber: la "grisura" del sacerdote en sus discusiones y con el profesor racionalista como si el autor se propusiera apagar al ministro del Seor precisamente en el momento para que la religin no pueda hablar por sus labios. El aspecto religioso de la pieza de Greene falla, falla en absoluto a mi modo de ver, porque la religin es all as lo advirti tambin Eleanor Farjeo, del Catholic Herald mero y pobre testigo, no actor. En consecuencia no es ste como han querido ver muchos, un drama catlico, porque no da solucin al tremendo problema de la joven seducida, no acude en su socorro cuando ms lo necesita la desventurada hurfana, y la empuja, en su desesperacin al suicidio.

Es evidente que el drama alcanza, en algunas escenas, caracteres de tragedia al buscar el hombre desesperado consuelo para una situacin angustiosa, y como no acude a la fe, la fe cristiana por supuesto, no lo encuentra.

Aceptado que The living room no es un drama catlico y considerando con ello que su poder edificador, que apenas apunta en discusiones siempre inconclusas, queda el desnudo como tal drama: articulado con gran maestra, fuerte, certero, pleno de escenas tan vivas y sobrecogedoras, que parecen arrancadas de la vida misma. Profundamente interesante, pero, es de justicia decirlo, ajeno a la sensibilidad del pblico mexicano medio. Como pieza de teatro resulta excelente, y, tambin otro, pero, para pblico verdaderamente aficionado al espectculo dramtico. El que asisti a la noche del estreno, integrado por la "crema y nata" del mundillo cinematogrfico, se qued fro ante el desarrollo del imponente conflicto que ya conocen nuestros lectores. En noches posteriores, un pblico menos "cristalizado" ha escuchado con mayor atencin esta interesante pieza dramtica, pero no ha acabado de interesarse como corresponde a obra precedida de controversias y comentarios, y eso que est admirablemente presentada y muy bien actuada.

El acierto de la presentacin debe abonarse, aparte de a los directores de este espectculo, al gran escengrafo Manuel Fontanals, cuya escenografa siempre funcional halla su punto de madurez en el buen gusto, la economa de recursos, y la exquisita entonacin de los elementos que el gran artista espaol emplea.

La interpretacin es excelente, sin rodeos. Francisco Petrone, gran actor argentino, logra una magnfica composicin del sacerdote invlido. Qu a veces parece demasiado gris? As lo form el autor. Silvia Pinal, de gran temperamento y refinada inteligencia, habit con propiedad y justeza a la joven enamorada y desesperada, y en todo momento dio la noble impresin de estar sintiendo al personaje, simptico e ingrato a la vez. Dos tipos de tas solteronas chocan sus caracteres y contrastan certeramente la accin. Una, voluntariosa y absorbente; dcil y tmida la otra. Aquella excelente encarnacin en Fedora Capdevilla, sobria y consciente actriz de origen cubano. Doa Prudencia Grifell cre un tipo trmulo de simpata y ternura. Magda Haller, en la mujer casada y desairada, cubre dos escenas con responsabilidad. El menos afortunado en la interpretacin, por lo menos la noche que le vi fue Luis Beristin, galn muy desenvuelto en otras ocasiones, pero esta vez sin sitio, inseguro, indeciso...


Notas

* Se refiere a la crnica publicada el 11 de marzo de 1954.