FICHA TÉCNICA



Notas ContinuaciÛn de los comentarios sobre el Teatro de La Paz de San Luis PotosÌ con motivo del 60 aniversario de su inauguraciÛn

Referencia Armando de Maria y Campos, El teatro de La Paz de San Luis Potos. Los equilibrios de una carta, en Novedades, 12 febrero 1954.




Notas Comentarios del autor sobre la correspondencia que sostuvo con Fernando Mota con motivo de la carta del presidente de la AgrupaciÛn de CrÌticos de Teatro publicada en el periÛdicoEl Nacional

Referencia Armando de Maria y Campos, El teatro de La Paz de San Luis Potos. Los equilibrios de una carta, en Novedades, 12 febrero 1954.




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Novedades

Columna El Teatro

El teatro de La Paz de San Luis Potos. Los equilibrios de una carta

Armando de Maria y Campos

Contino y concluyo la breve historia del gran teatro de La Paz, de San Luis Potos, iniciada en crnica anterior, y que por razones de espacio dej fuera las lneas finales.

El 25 de septiembre de 1949 se inaugur por segunda vez el Gran Teatro de la Paz, por la compaa de la trgica mexicana Mara Tereza Montoya, y hubo tambin, como en la primera vez, un lujoso baile. Se encarg de la reconstruccin, acordada por el gobierno del estado, el arquitecto Francisco Javier Cosso. Tena que resultar necesariamente otro teatro, porque la evolucin de los estilos y de la arquitectura no permiti una reconstruccin autntica. Result un teatro nuevo, con lneas severas, del mejor gusto, equipado con los adelantos tcnicos de los ltimos cincuenta aos. El exterior qued exactamente igual, pero en el vestbulo se elevaron gruesas columnas de cantera blanca que, en crculo, sostienen la magna bveda de la cpula, de la cual se colg el esplndido candil de antao, aunque reformado. La nica nota decorativa del espacioso y albo vestbulo es una escultura en bronce de tamao natural que representa a una bailarina de ballet clsico italiano, obra del pintor potosino Joaqun Arias.

El interior vari completamente. El gran arco del saln fue convertido en cuatro enormes arcos luminosos, y en los lados se instalaron los palcos recubiertos de mrmol; un gran cortinaje supli al magnfico teln de boca. El nuevo arreglo permiti dar albergue a 4,000 espectadores. Se arreglaron con comodidad los camerinos, pero con estos arreglos que alcanzaron al foso el teatro perdi su famosa y magnfica acstica.

Este magnfico coliseo, orgullo del estado y tambin de la Repblica, a pesar de su reconstruccin, no alberga compaas lricas o de comedia de gran mrito. Casi todo el tiempo funciona como enorme, estril para Tala, gran saln de cine.

El presidente de la Agrupacin de Crticos de Teatro public en el diario El Nacional la carta que lgicamente no tuvo cabida en este diario. No obstante que esa carta resume asuntos personales que ligeramente rozan la vida teatral en Mxico. Como abunda en falsedades que podran llegar a ser del dominio pblico, y daa una personalidad entregada exclusivamente a sus labores profesionales, precisa de una rectificacin pblica. El director de El Nacional me ofreci el espacio necesario en sus columnas para contestar rectificar a su cronista; prefiero no salir de mi casa y en ella tender esta modesta ropa sucia, que al conjuro de la publicacin quedar limpia, por lo que a m se refiere.

Se trata de una carta, afectuosa, prodigio de equilibrio, de mi entraable amigo y compaero don Fernando Mota, crtico de teatros de segunda edicin de Ultimas Noticias y Revista de Revistas. Es esta carta muy fotogrfica, puesto que retrata fielmente una situacin no por pintoresca menos valiosa:

"Querido Armando: He recibido tu carta de 29 de enero el da 1 de febrero, en el caf Madrid.

"Te respondo, escuetamente, a la pregunta que me haces. Durante mi cargo de secretario de la Agrupacin de Crticos de Teatro de Mxico que es cuando se produjo el primer incidente `visible' entre t y Magaa Esquivel, presidente en esa fecha s se trat en asamblea tu situacin y conducta como miembro de ella, pero no hubo acuerdo de `destitucin', sino, simplemente, de sustitucin de tu puesto en la Directiva, que ocup como vocal prosecretario, con el consenso de la asamblea.

"No existe, pues, ninguna acta en la que conste tal acuerdo. Y, si apareciese, cosa que no es de suponerse, no se referira a esa fecha, y sera `en todos' los casos, apcrifa. Tu situacin en la agrupacin es de `ausente', pero no `expulsado'. Esta es la verdad a secas.

"Otros aspectos de esta cuestin, que en su fase actual debiera ya haberse tratado en asamblea y nunca en las columnas de la prensa, no los considero por mi situacin de amigo y compaero de los dos: t y Magaa Esquivel. Esto me impide, como es obvio, externar mi personal opinin.

"Mi renuncia con carcter de irrevocable al puesto de secretario de nuestra Agrupacin, fue motivada por mi disconformidad con la especial orientacin de la misma, en esa fecha.

"Estas declaraciones no son a favor ni en contra de nadie, sino, simplemente, exteriorizacin de mi ntima `melancola'... no aprovechable para ninguno de vosotros dos.

"Estas disputas en pblico perjudican a la Agrupacin `en conjunto' y no benefician, en lo personal, a ningn miembro de ella. Y como yo, al final y segn veo, estoy resultando algo as como un `recin llegado', sin duda por aquello de `nadie sabe para quin trabaja', me sito en espectador de estos sucesos, con todo el eclecticismo que humanamente es posible.

"Esta actitud ma, te desagradar a ti y a Magaa Esquivel. Lo siento.

"Recibe un apretn de manos de tu viejo amigo. Firmado: Fernando Mota".

A su tiempo, y sin darle mayor importancia, continuar rectificando la carta que apareci en la edicin de El Nacional del 31 de enero del presente ao.*


Notas

* El tema contina en la crnica del 18 de marzo de 1954.