FICHA TÉCNICA



Título obra Paseo con el diablo

Autoría Guido Cantini

Notas de autoría Salvador Novo / traducciÛn

Dirección Salvador Novo

Elenco Virginia Manzano, MarÌa Douglas (Mary),Mercedes Pascual (Meche), Ra˙l Farel, Miguel Su·rez

Escenografía Antonio LÛpez Mancera

Espacios teatrales Teatro de La Capilla

Referencia Armando de Maria y Campos, Paseo con el diablo de Guido Cantini, en el teatro de La Capilla, de Coyoacn, en Novedades, 9 febrero 1954.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrnica

Novedades

Columna El Teatro

Paseo con el diablo de Guido Cantini, en el teatro de La Capilla, de Coyoacn

Armando de Maria y Campos

Salvador Novo tiene preferencia por el teatro de Guido Cantini, autor italiano recientemente fallecido, a quien dio a conocer su pieza Los girasoles el ao 1948. Un ao ms tarde Novo present tambin bajo su direccin otro ttulo de Cantini Daniel entre los leones, y ahora acaba de estrenar la comedia Paseo con el diablo, ensayada con la acuciosa sensibilidad a que el gran animador teatral que es nos tiene ya acostumbrados. En efecto, la aparicin de Novo como director teatral marca una raya de responsabilidad artstica y de solvencia esttica en la presentacin, y, principalmente, interpretada no slo por los actores sino tambin y quiz principalmente por el director que la impone a los comediantes, al escengrafo, al atrezzista, al electricista y al sastre o modista. De siete aos a la fecha Novo es una garanta de respeto a la obra total del autor, de pureza en la traduccin, de frialdad certera y responsable en la seleccin del material humano que habr de representarla, y de buen gusto, culto y refinado, en la escenografa, en la iluminacin, en el vestuario.

El sentido de interpretacin debe ser esencial en el director, cuando ste no se limita a "poner" una obra ensayndola simplemente. Novo posee este sentido. Antes de llamar al comediante, mucho antes de ponerse de acuerdo o de "dirigir" al escengrafo, ya Novo ha descubierto o acertado con la interpretacin que todos actores, pintores y escengrafos, electricistas o modistas han de darle, cada quien responsable de su nota como en msica para que la comedia alcance la armona precisa, sentida y oda vista tambin durante su estudio o preparacin. Logrado esto, el director interpreta el sentido oculto que toda comedia bien hecha lleva en s, y lo "pone" y lo impone tambin al actor o a la actriz; a quien proyecta y construye el mundo escenogrfico en que se habr de desenvolverse la ancdota teatral, y, sobre todo, al electricista, sin el cual el suceso que los actores cuentan al espectador carecer de clima, y, por lo mismo, de ritmo, es decir, de vida.

Al abandonar el marmreo Palacio de las Bellas Artes para refugiarse en su Capilla, Novo haba madurado lentamente como director en el ms dialctico sentido del trmino; como profesional. De ancha y profunda cultura, de gusto cultivado y exquisito, y de eclctica sensibilidad la material experiencia que adquiri dirigiendo en el Bellas Artes y en otros escenarios ms pequeos y que l hizo tambin responsables, la usa ahora que se encuentra en su propia casa, que es su capilla, para navegar por el proceloso y minsculo mar de su propia, frgil, transparente piscina.

Prueba de lo que digo es la traduccin eleccin tambin, direccin y presentacin de esta bella comedia de Cantini, que si algo precisa para llegar al pblico aparte de dos actrices de la calidad dramtica de las eminentes Ema e Irma Gramatica (la primera fallecida), para las que Cantini cort y cosi tres actos a su medida, es de un director que sepa hallarle el ritmo oculto, dramtico, apasionado y sobriamente ponderado, y "su luz", sin la cual no es posible ver como brillan, cabrillean, lanzan sus destellos infernales diablicos? que al fin se apagan en un tramonto lleno de oros plidos y de azules que se tornan morados, los espritus finos e inquietos de las dos protagonistas, Vera y Ana, a los que durante un hondo suceso que dura lo que el resplandor de un relmpago el Diablo se lleva de paseo...

Ana Loredn hizo de su escenario el mundo de su arte; en cambio Vera, princesa de Capodimonte, lo redujo a su castillo calabrs. Dos temperamentos pasionales distintos, y los dos vacos del amor maternal que lo llena todo. La princesa es la personificacin de la autoridad; en cambio la cantante es una constante aventura, una perenne sorpresa. Las dos ven llegar el atardecer, una con tranquilidad, la otra con zozobra resignada. Entre ellas aparece, se interpone, Fabio, fuego que ha de encender la doble estopa, a poco que sople el diablo, y el diablo, sopla!... Una jovenzuela, hija de la princesa y prima del adolescente Fabio, y un viejo profesor de ste, que en la diaria convivencia con la Capodimonte se ha enamorado platnica y resignadamente de ella, completan el cuadro. La princesa sufre el complejo de Edipo, y quiere casar a su hija con Fabio; ste no se siente atrado por la condesita Angelina porque sufre el vrtigo del abismo que le brindan los brazos abiertos de la ta, afnica cantante de marchita fama. Con todo esto Cantini desarroll un suceso interesante siempre, apasionante en muchos momentos, construida con la habilidad de quien posee todos los secretos del misterioso arte de hacer comedias. Siempre que se encuentren a mano dos verdaderas actrices dramticas habr "paseo con el diablo".

Novo las encontr; Virginia Manzano la princesa excepcional temperamento, hondo y profundo, mar embravecido sin playas, y Mara Douglas ro tempestuoso, de largo curso ceido a una tcnica dominada, cuyas aguas van a dar al ocano... pacfico. Del choque del mar colrico y del ro de caudal arrollador, Novo supo obtener escenas excelentes en el segundo acto, y soberbias, magnficas, al final, cuando el mar ruge su tempestad interna, y el ro sigue su curso, y... Ana Loredn se va. Para mi gusto, si Mara est fra y soberbia, Virginia se desborda suprema, en olas gigantes que todo lo arrollan, que todo lo ahogan...

Meche Pascual en Angelina Capodimonte y Ral Farel como Fabio ms que discretos, excelentes. Y Miguel Surez, en su sobrio mayordomo, sirve con dignidad un personaje indispensable, como claroscuro en el choque deslumbrante de las pasiones, muy italianas por cierto, de la princesa y la cantante, distintos torrentes de una misma sangre. Pero... qu elocuencia en la diccin, en el gesto y en el ademn de Virginia! y qu sobria y cuajada dignidad artstica la de Mara.

El escenario de Lpez Mancera realiza el milagro de convertir en castillo legendario, el breve forillo de La Capilla, y darle el tono de una vida seorial. La iluminacin, por su mgica parte, da a la escena en todo instante el clima pattico, atormentado y misterioso que envuelve diablicamente las pasiones profundas, estremecedoras, de la princesa viuda Vera de Capodimonte y de Ana Loredn, excantante famosa y hurfana de amor...