FICHA TÉCNICA



Título obra Tres sombreros de copa

Autoría Miguel Mihura

Elenco Emilia Gui˙, Kippy Casado, Marta Gui˙, Gerardo del Castillo, Leopoldo OrtÌn, Manuel SantamarÌa

Espacios teatrales Teatro Ideal

Productores Carlos M. Ortega

Notas Obra que clausura la Temporada de Comedias CÛmicas. El autor tambiÈn comenta sobre la AgrupaciÛn de CrÌticos de Teatro

Referencia Armando de Maria y Campos, Estreno de Tres sombreros de copa, en el teatro Ideal y conclusin de la temporada de comedias cmicas, en Novedades, 16 enero 1954.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrnica

Novedades

Columna El Teatro

Estreno de Tres sombreros de copa, en el teatro Ideal y conclusin de la temporada de comedias cmicas

Armando de Maria y Campos

La ltima noche del ao 1953, se inaugur en el teatro Ideal una temporada de comedias cmicas y alegres que prometa ser larga de acuerdo con los planes y propsitos de su empresario el autor Carlos M. Ortega. Desgraciadamente, concluy el lunes 11, setenta y dos horas despus del estreno de la comedia Tres sombreros de copa, del autor espaol Miguel Mihura. El pblico no respondi con el entusiasmo y la asiduidad nutrida que esperaba el empresario, y como ste se vio desde el principio agobiado por un presupuesto al parecer ya prohibitivo para los teatros profesionales, la temporada tuvo que concluir con un dficit de cerca de veinte mil pesos, es decir, con una prdida de casi dos mil pesos diarios.

Profundo desaliento embargaba al empresario Ortega el domingo, da que tuve oportunidad de conocer la comedia de Mihura. Ortega se quejaba con moderada amargura de la llamada Federacin Teatral, que le haba impuesto una nmina de cerca de mil doscientos pesos diarios. A esta cantidad haba que sumar el costo del anuncio en la prensa diaria y la renta del local, y todo esto adems de la nmina de actores que result lo ms reducido del presupuesto, sumaba poco ms o menos dos mil doscientos pesos por da, excepcin de los domingos, de tres funciones que aumentan el presupuesto de trabajadores manuales y de actores. Nunca se logr reunir en la taquilla dicha suma, y en cambio hubo que llevar diariamente refuerzos econmicos hasta ascender a la cantidad indicada. El domingo, durante la funcin de moda, la temporada estaba ya sentenciada; le quedaban apenas veinticuatro horas de vida.

Todo esto demuestra comentaba en todo agridulce Carlos M. Ortega que slo pueden sostenerse las temporadas hechas por aficionados, porque stos cobran poco, o no cobran, y porque la Federacin les comisiona nicamente tres elementos, o cuatro a lo ms.

Con Tres sombreros de copa, Miguel Mihura se dio a conocer como autor en Madrid, en el teatro Espaol, el 24 de noviembre de 1952. Vinieron despus las obras que confirmaron su gran calidad de humorista de teatro, como ya lo tengo explicado en otra crnica. Mihura es el autor de El caso de la mujer asesinadita, que tan rotundo y espontneo xito alcanza ahora en Mxico. Otras obras de l estn destinadas para prximas temporadas, y no es remoto asegurar que Mihura ser pronto uno de los autores cmicos favoritos de nuestro pblico, como en un tiempo lo fueron Garca Alvarez, Muoz Seca, Carlos Arniches o Prez Fernndez.

Tres sombreros de copa es una comedia nueva, por su plan, por su estilo y por su proyeccin humorsticos. Me recuerda un poco a Fukar XXI, no por el argumento, sino por la serie de tipos pintorescos, al parecer tan fuera de lo corriente, y, sin embargo, tan comunes y corrientes a poco que un observador con sentido del humor y de la extravagancia se fije un poco. Es ilgica la comedia de Mihura, de principio a fin, pero todo cuanto en ella ocurre parece tan lgico a personajes tan pintorescos y tan cargados de dulce extravagancia, que desde el primer momento se apodera del nimo del espectador que sepa ver la vida con un sentido de la extravagancia y de lo cmico. Los Tres sombreros de copa que dan ttulo a la obra, son los que el protagonista piensa usar, eligiendo de entre ellos uno, la maana de su boda, que es la siguiente a la noche que pasar en una casa de huspedes de segunda de cualquier provincia espaola tambin de segunda, y que dan ocasin a una compaa de cirqueros y fulleros, para que lo transformen en un malabarista de ocasin. Toda la pieza tiene un aire de farsa incongruente, suave, amargo y amable. Lstima que la casi totalidad de sus intrpretes no lo entendiera as, y la tomara por lo melodramtico y cursi, ahogando con escenas patticas un final no por bufo, menos intensamente dramtico, de una opaca belleza muy de provincia espaola.

La obra fue ensayada, puesta y digamos montada en tres das. Claro, nadie saba por dnde andaba, y menos que nadie la seora Emilia Gui siempre la misma, incapaz de entrar en algn personaje, y duea absoluta de una voz bronca, oscura, y sombra, igual, igual. Kippy Casado luci muy fresca y hermosa, y la seora Marta Gui actu como "modelo internacional" en ese ambiente de honesta provincia espaola. Mejor suerte corrieron los personajes masculinos. Muy humano Gerardo del Castillo; Leopoldo Ortn en "el odioso seor" estuvo muy simptico y el nico que entendi su personaje bufo fue el actor de cuyo nombre no quiero acordarme que hizo y compuso muy bien el suegro don Sacramento. Tambin merece un elogio Manuel Santamara en "el anciano militar". La escena fue presentada con una pobreza realmente enternecedora.

La misma noche que "tronaba" la temporada de comedias en el Ideal, se reunieron en el local de la Unin Nacional de Autores los miembros de la llamada Agrupacin de Crticos de Teatro, que son adictos a su actual presidente el seor Antonio Magaa Esquivel para conceder, sin discusin porque el resultado ya estaba previsto, los premios teatrales correspondientes al ao 1953. Me conviene aclarar que no estuve presente y que, en consecuencia, soy ajeno en todo y por todo a lo que esa noche se fragu y resolvi. Claro, no estoy de acuerdo, ni puedo estarlo, con el resultado final. Aclaro tambin, aunque esto no interese a los lectores en general, que desde que el seor Magaa Esquivel asumi la presidencia de la Asociacin de Crticos cada da menos, o cada das ms segn, me limito a actuar como simple observador de esa Agrupacin que fund en unin de don Francisco Monterde y don Fernando Mota.