FICHA TÉCNICA



Autoría Cipriano Rivas Cherif

Notas ContinuaciÛn de la carta de Cipriano Rivas Cherif al autor con motivo de su presentaciÛn de cincuenta aÒos en el teatro en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes

Referencia Armando de Maria y Campos, Una carta de Rivas Cherif sobre el bulul en general y en su persona. II, en Novedades, 29 diciembre 1953.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrnica

Novedades

Columna El Teatro

Una carta de Rivas Cherif sobre el bulul en general y en su persona. II

Armando de Maria y Campos

Contino publicando la interesante carta que me dirigi Cipriano Rivas Cherif con motivo de su bulul en la sala Manuel M. Ponce, y cuya primera parte apareci en esta columna el martes ltimo.

"En realidad mi bulul dice Cipriano no aspira a la mera competencia profesional con Emlyn Williams y Charles Laughton, ltimos pioneros de esta resurreccin de las lecturas representables, en que fueron tambin mis maestros, Jacques Copeau y madame Dusanne (de la Comedia Francesa), y Serafn lvarez Quintero, insuperables maestros de actores de su propio teatro ni con Vico y Calvo, representantes en la escena de su tiempo de los poemas de Nez de Arce, no; tampoco pretendo reducirme al gran pequeo arte dramtico que O'Neill y Cocteau en nuestro tiempo, proponen al actor o a la actriz a la actriz en ambos casos concreto con monodramas (no monlogos) como Antes del desayuno y La voz humana, como Strinberg en La ms fuerte. Lo que yo pretendo demostrar es que un director que no es primer actor de su propia compaa, debe, como un director de orquesta ser, si no un virtuoso de cada instrumento, s conocer los recursos y la tcnica elemental de su papel en la orquesta. Y a ser posible, que casi siempre lo es, leer en el piano instrumento el ms sinttico de una orquesta cualquier partitura.

"Por otra parte, mi aniversario es ms antiguo. Desde los cinco aos (hace cincuenta y ocho) apenas vi un teatro, representaba para m solo... porque mis dos primeros espectadores, mis dos hermanos ms inmediatos en edad (y a quienes obligu a asistir a mi cincuentenario el otro da) se resistan a permanecer quietos el brevsimo tiempo de mis primeras representaciones. Cuando treinta y cinco aos despus, asisti mi madre a mis representaciones del Caracol, que puse en Madrid en 1929 con Magda y Bartolozzi, djome la autora de mis das, que yo segua haciendo lo mismo que en mi infancia: comedias para m solo, que yo representaba y me aplauda (porque una de las cosas que ms me gustaba era saludar a un pblico ideal, vacas las sillas de que mis pequeos hermanos haban desertado).

"Y como, con todo y gustarme tanto actuar no creo en el teatro personificado en un solo actor, sino en el `auctor' o autor intrprete de s propio: Shakespeare, Molire, Lope de Rueda, Sacha Guitry, Sarment, Colette, Tristn Bernard en sus ltimos aos, Noel Coward, Benavente de muy joven (Sin querer) en la madurez (Los intereses creados) y en la decrepitud (Abuelo y nieto); interpretaciones no tan espordicas las de la ltima de sus propias protagonistas, y generosamente de Valle Incln; en Cenizas (que luego se titul El yermo de las almas), todo lo que hago es preparar a mis amigos a la lectura de mis obras inditas, las ms de ellas irrepresentables como las de Sneca en su tiempo, y en espera de que alguno de los directores que me sigan, y no a la distancia de veinticinco siglos, imite mi ejemplo con la Medea tenida por acadmica durante dos mil y pico de aos, hasta que la reivindiqu ante el gran pblico de toros de la feria de Mrida de Extremadura. (Claro que con Unamuno, de traductor, Margarita Borras, Lpez Lagar y Diosdado de intrpretes, la msica de Gluck, con la Filarmnica de Madrid, dirigida por Prez Casas y la perenne y tambin milenaria escenografa en piedra sobre todo de aquel Teatro Romano en la antigua Emrita Augusta).

"Tengo la pretensin de que pueda usted anotar dentro de unos aos la fcil prediccin que ahora puede hacer, de que mi sencillo alarde (en que me cumple haber aadido a todos mis predecesores mencionados la ejemplaridad de un texto cmico insigne) seala un suceso, no por ntimo todava, menos significativamente renovador en su `ritorno all'antico' en este ao teatral de 1953.

"Y U. ya sabe que muy agradecido a todos mis amigos, tampoco me es lo mismo que lo seale otro que usted tan fiel a acendrado `archivero' del teatro en Mxico. Felices Pascuas y un abrazo. Cipriano".

Me complace reproducir esta magnfica autobiografa personalsima del gran director y animador teatral, y, como lo promet, anotar, que no acotar, algunos reflejos de su texto. Tuve la fortuna, casi nio, de conocer a Frgoli, el primero y ms grande de los transformistas, actor mltiple que lo hubiera sido excepcional en cualquiera de sus imitaciones. Tambin, y como en un sueo, recuerdo a Novei y a Zacconi, durante aquellos aos en que, contra lo que dicen los jvenes cronistas de ahora, haba teatro en Mxico, y excelente. En cuanto al Canto del cisne de Chjov, me cabe el orgullo de haberlo dado a conocer por la radio, haciendo yo, cosas de la aficin a representar, el viejo apuntador. Tambin puse por radio Antes del desayuno y La voz humana, que interpret Cholita Garca Corona, despus Stella Inda, en 1937.

Aun hay ms. Vi actuar en el teatro Fbregas la nica noche que lo hizo, en ingls por supuesto, en funcin que organizaron las colonias inglesa y norteamericana, a la extraordinaria monodramista y excepcional actriz, Ruth Draper. Por qu olvid usted, querido Cipriano, a otra monodramista, espaola por cierto, muy estimable Elvira Morla?

Quede la carta de Cipriano Rivas Cherif como una magnfica leccin sobre el origen del arte de representar, muy til a tantos directores que tan poco saben de los orgenes del teatro.