FICHA TÉCNICA



Título obra Judith

Autoría JosÈ FrancÈs

Dirección ElisamarÌa Ortiz de Gonz·lez (ElisamarÌa de Monterrey)

Elenco ElisamarÌa Ortiz de Gonz·lez, CÈsar TreviÒo Boesch, RubÈn Gonz·lez G., Amalia Garza G., Isabel S. de Garza, Genaro Villareal, JosÈ Zambrano Urtiaga, Fernando Izaguirre N·jera

Música Paulino Paredes

Grupos y compañías N˙cleo de Arte Teatral

Notas de grupos y compañías ElisamarÌa Ortiz de Gonz·lez / directora

Espacios teatrales Teatro Florida, de Monterrey

Referencia Armando de Maria y Campos, Estreno mundial de Judith de Jos Francs, por Elisamara de Monterrey, en Novedades, 9 octubre 1953.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrnica

Novedades

Columna El Teatro

Estreno mundial de Judith de Jos Francs, por Elisamara de Monterrey

Armando de Maria y Campos

Monterrey, N.L. Heme aqu, en la capital reynera, horas despus de la primera representacin premire mundial de la tragedia en cinco jornadas y un eplogo, Judith de J. Francs, convertida en gran espectculo por el Ncleo de Arte Teatral que dirige doa Elisamara Ortiz de Gonzlez, animadora, directora y primera actriz de este grupo de teatro no profesional para el resto del pas.

Todo Monterrey, lo mejor de su sociedad, lo ms grande de su cultura, se ha conmovido con esta valiente, suntuosa, histrica, espectacular toman parte en Judith ms de setenta personas, todas de la mejor sociedad regiomontana postura escnica, de esta impresionante tragedia, vestida con propiedad, montada con riqueza y buen gusto. Si Elisamara no fuera ya quien es como actriz y directora, esta sola obra la consagrara como la mejor comediante que ha dado el Norte y la ms respetuosa y responsable como directora tambin, del histrico momento teatral que vivimos en Mxico.

Judith es un personaje bblico, herona del pueblo hebreo, de la cual se habla extensamente en el libro sagrado de su nombre, cuyo original no se ha conservado y se carece en absoluto de datos al respecto del autor del mismo. Hija de Meraria, de la casa de Simen, y mujer de Manass, rico ciudadano de Betulia, siendo joven qued viuda, pero viva en Betulia austeramente cuando acudi a sitiar la ciudad Holofernes, general de Nabucodonosor, rey de Babilonia.

El episodio de Judith slo se encuentra en la Biblia catlica y lo rechazan por apcrifo muchos exgetas del antiguo Testamento, teniendo como casi todos los libros que componen el maravilloso texto bblico una poesa y una idealidad de tan ancho margen que escapa a toda investigacin histrica y erudita. El cmo se form, se escribi, se recopil y se determin en sus actuales cauces, es labor completamente extraa al hecho de la perdurabilidad y hermosura de la Biblia. Importantsimo y trascendental es su estudio histrico en fro y su reconstruccin posible. Pero esta labor, no agotada, cae fuera de este comentario. Federico Hebbel escribi una extraordinaria tragedia en la que Holofernes es la figura central de la obra y Judith su contraproposicin. Judith, fingindose enamorada de Holofernes, despus de un banquete en el que ste qued completamente embriagado, le cort la cabeza con su propia espada y guardndola en un saco sali tranquilamente del palacio y se dirigi a Betulia. Los habitantes llenos de jbilo y cantando alabanzas al Seor, hicieron una salida y derrotaron completamente a los asirios.

Consumada la derrota, continu su vida de recogimiento. No conoci varn en el resto de su vida y vivi hasta los ciento cinco aos. Fue sepultada en Betulia en la misma tumba de Manass, su marido, y sus funerales duraron siete das.

Muchos reparos se han puesto a la accin de Judith. Sin embargo, Judith, con su castidad, su piedad, su ardiente patriotismo y su valor, es acreedora a los elogios que de ella hacen los Santos Padres en la Sagrada Escritura. La Iglesia ha tomado para la liturgia muchos pasajes del Libro de Judith, viendo en ella una imagen de la virgen Mara, que libert al gnero humano. Son incontables los pintores y escultores que se han inspirado en la hazaa de Judith

En Viena se conserva el famoso cuadro de Granach el Viejo; hay una tela magnfica atribuida al Ticiano que forma parte de la coleccin Walssingham; Tipolo hizo tambin una obra pictrica maestra y lo mismo Allori; sta se conserva en Florencia. Es famosa la escultura "Judith y Holofernes" por Donatello, que se custodia en la Logia de Lanzi, de Florencia

Esta Judith que Elisamara ha presentado en el teatro Florida, de Monterrey, es la de Jos Francs, ilustre escritor madrileo, nacido en 1883, quien volvi al teatro con esta tragedia, laureada con el premio Nacional de Literatura del ao de 1940 (publicada en 1941 y nunca representada hasta ahora), por un jurado que presidi Antonio Prez y del que formaron parte Eduardo Marquina, Pedro Mourlana Michelena y Luis Escobar. Francs, como crtico de arte: "Silvio Lago" escribi y estren teatro de 1908 a 1912. Cuando las hojas caen, Ms all del honor, La moral del mar, La bondad del engao, La doble vida, Libro de estampas, etc., permaneci lejos de la escena durante largos aos y volvi de pronto, con esta gran tragedia, a la altura del tema, cargada de poesa dramtica, con un viento trgico digno de las mejores de D'Annunzio

La primera parte recoge la existencia de Judith, en vida de Manass; en la segunda ocurre el encuentro con Holofernes, pero no se ve, como en otras tragedias, el momento en que Judith victima al conquistador asirio. La obra termina, aos despus, con una supuesta entrevista entre Judith y Nabucodonosor y toda ella es muy teatral, condicin sine qua non paradjica tambin, de todo buen teatro.

Elisamara ha tenido un encuentro definitivo en su carrera de actriz-dama con la bblica Judith, a la que encarn con pasin iluminada, con temperamento hirviente, clara de diccin, elocuente el gesto, terminante el ademn. Los largos parlamentos: "Mal presagio de ste para no creer que se detengan tropas" (jornada segunda); "No te confieso nada" (jornada primera); "Hblame de Holofernes..." (jornada cuarta); "Una sola vez. Esta tarde" (jornada quinta); "S que en tu egoltrica vesania" (eplogo), fueron en sus labios, en sus ojos, en sus brazos, triple pintura de amor o pasin, de fe en su misin y en su resultado. No puede decirlos con ese fuego y esa emocin quien no sea una actriz de pies a cabeza. El pblico reynero, cunto vale en la industria y en la cultura, tendi a sus pies alfombra de aplausos y cario.

La representacin, rica, respetuosa, histrica. Fue ilustrada con coros antifnicos de Paulino Paredes, por danzarines durante la boda de Judith; en su oportunidad intervinieron segadores, sagitarios, mujeres de Betulia, antorcheros, centinelas, trompeteros, pueblo de Betulia, en fin, componiendo todos estampas de bblica belleza.

El reparto es largo y citarlo resulta imposible; de l destaca Csar Trevio Boesch, Rubn Gonzlez G., Amalia Garza G., Isabel S. de Garza, Genaro Villareal, Lic. Jos Zambrano Urtiaga, Fernando Izaguirre Njera. Las ms lindas damitas de la selecta sociedad reynera fueron un instante mujeres de Betulia, danzarinas, voces en el coro antifnico. Qu buen teatro hace Elisamara en Monterrey!