FICHA TÉCNICA



Título obra La plaza Berkeley

Notas de Título Berkeley Square (tÌtulo en el idioma original)

Autoría John L. Balderston

Dirección Clementina Otero de Barrios

Elenco Vega, Sergio Bustamante, Paloma Gorostiza, Viginia GutiÈrrez

Grupos y compañías Alumnos de la escuela dram·tica del INBA

Espacios teatrales Sala Chopin

Referencia Armando de Maria y Campos, Estreno de La plaza Berkeley en la sala Chopin de la ciudad de Mxico, en Novedades, 5 septiembre 1953.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrnica

Novedades

Columna El Teatro

Estreno de La plaza Berkeley en la sala Chopin de la ciudad de Mxico

Armando de Maria y Campos

No son pocas las obras de teatro que se han lanzado al inexplorado pilago donde dicen que lo pasado y lo futuro coexisten con lo presente. Quin no recuerda La herida del tiempo de Priestley representada hace poco ms de un ao en el teatro Caracol? Y muchos se acordarn todava de El tiempo es sueo de Lenormand. Podran citarse varios ejemplos, pero bastan esos dos como claros antecedentes del tema que desarrolla John L. Balderston en su pieza Berkeley Square, en espaol La plaza Berkeley, elegida por el Departamento de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes para presentar en pblico y en funcin de paga a los alumnos de su escuela dramtica, bajo la direccin de la profesora y ex actriz Clementina Otero de Barrios.

La plaza Berkeley, que responde a influencias literarias muy marcadas, si se recuerda Un yanqui en la corte del rey Arturo que se estren en octubre de 1926 en el St. Martin's Theatre de Londres y que alcanz ms tarde, en 1929, una extensa popularidad, al ser representada por Leslie Howard en el Lyric Theatre. La gran Jean Robertson hizo, como en 1926, el tipo de Helen Pettigrew. La plaza Berkeley dio tono a un estilo dramtico desde esa fecha. El autor britnico John L. Balderston asegur haberse inspirado en una obra pstuma de Henry James (el inspirador tambin de La heredera) titulada El sentido del pasado. En ocasin del estreno en Londres de esta pieza, se dijo que con Balderston haba colaborado un gran poeta catlico "chestertoneano", bohemio, alegre y unnimemente halagado en el Londres de los "veintes": John Squire. En 1947 esta bellsima pieza teatral fue traducida al castellano y publicada por Jos Jans, editor de Barcelona con el ttulo de Maniantal que no cesa. El 15 de abril de 1952 se estren en el teatro Mara Guerrero de Madrid, en nueva traduccin de Jos Lpez Rubio, bajo la direccin de Luis Escobar y Humberto Prez con Maricarmen Daz de Mendoza haciendo el tipo creado en Inglaterra por la Forbes-Roberson. Esta traduccin fue publicada en 1952 en el nmero 28 de la coleccin Teatro.

Conviene referir brevemente el argumento de este drama universal y humano, digno de los pblicos ms inteligentes. Peter Standish, un arquitecto norteamericano, hereda una vieja mansin londinense que fue escenario de algunos momentos de la vida de un su antepasado. Al fijar su residencia en la vieja casa de la plaza de Berkeley, el joven Standish descubre que puede moverse a travs del tiempo, viviendo simultneamente su propia vida de ciudadano del siglo XX y la de su antepasado, que vivi en el siglo XIII. Tan extraordinario suceso le atrae con la fuerza de sugestin de una gran aventura, a la que se entrega con un apasionamiento no exento a veces de melancola. Muvese entre fantasmas, quienes encuentran en l un agente subversivo que les escandaliza, mientras ellos amenazan en convertirle en un ser desprovisto de sentido de la realidad.

La plaza Berkeley es una de las piezas de teatro ms difciles de representar con precisin y dignidad. Esa cita en un presente temprano y eterno, libres Peter y Helen, libres del peso imaginario y de fragilidad del ser, en un presente inextinguible que simboliza la vida y la eternidad...

El tiempo, concepto intelectual o, si se quiere, un supuesto subconsciente de nuestra conciencia, es el todo de esta pieza admirable, convertida al ser presentada en Mxico en farsa... sentimental, con todas sus consecuencias. Hubiera preferido vrselas primero a profesionales que a aficionados. As, no importara mucho la incongruencia de la representacin, porque la verdad es que, como la conocemos ahora, no convence a nadie. Esta es otra y como a "otra plaza Berkeley" hay que juzgarla con benevolencia.

Su representacin decorado, trajes y muebles decente. La escenografa no nos traslad jams "a una salita ntima" de Londres. Pero dentro de su convencionalismo se acepta todo y se discute poco. Habra que discrepar la versin que de Tom Pettiggrew hace el joven Vega amanerndolo sin lmite de buen gusto. El Peter Stanley del joven Sergio de Bustamante, inmaduro totalmente. El papel de la seorita Paloma Gorostiza fue demasiado personaje para ella, difcil para cualquier gran actriz, para dar en el teatro los primeros pasos. Virginia Gutirrez fue la que nos dio la mejor prueba de una actuacin incipiente. El resto del numeroso reparto, confiado a los alumnos de la clase de actuacin de la seora Otero de Barrios cumpliendo... como discpulos aventajados. Algunos por la traduccin annima dejan que desear y entorpecen a veces la accin dramtica, a la que le falta ingravidez y desvirta situaciones y caracteres. El pblico perplejo, ri de buena gana.

Por supuesto que ste no sera el tono de este comentario, si se refiriera nicamente a una prueba o exmenes de fin de curso. Pero el pblico que pasa por la taquilla y paga diez pesos por butaca hasta la fila N una localidad de sta que ocup durante el estreno, tiene derecho a exigir ms calidad en la representacin.