FICHA TÉCNICA



Título obra Don Juan in hell -Don Juan en el infierno

Autoría George Bernard Shaw

Dirección Earl Sennet

Elenco Earl Sennet

Grupos y compañías Players Inc.

Espacios teatrales Teatro del Hotel Nacional

Referencia Armando de Maria y Campos, “Don Juan in hell -Don Juan en el infierno- de George Bernard Shaw en el teatro del hotel Nacional”, en Novedades, 28 julio 1953.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrónica

Novedades

Columna El Teatro

Don Juan in hell -Don Juan en el infierno- de George Bernard Shaw en el teatro del hotel Nacional

Armando de Maria y Campos

A partir del 22 del actual y hasta el 1 de agosto próximo se representará en el teatro del hotel Nacional, por el grupo Players Inc. que anima y dirige Earl Sennet una divertida pieza de Bernard Shaw en idioma inglés, que tiene breve y curiosa historia.

Entre 1901 y 1903, Bernard Shaw publicó El hombre y el superhombre, en el volumen que contenía en forma de suplemento el "Manual del Perfecto Revolucionario". Este manual iba seguido de unas "máximas para revolucionarios". La comedia tenía cuarto actos. Cuando se presentó en Londres se suprimieron una parte del primer acto y todo el tercero, quedando en tres. Más tarde el tercer acto se representó solo, con el título de Un sueño, don Juan en el infierno.

Todo empezó –refiere Eric Bentley en su biografía de G.B. Shaw– en un par de chistes shawianos, cuando el crítico teatral A.B. Walther sugirió, tratndo de tomarle el pelo a Shaw por su puritanismo sexual, que escribiera una comedia sobre don Juan. Shaw recordó un ensayo que había publicado en 1887: Don Giovanni, explica, en el cual se expone la opinión de que el don Juan era demasiado espiritual para que le dieran satisfacción los amores, que se pasaba el tiempo huyendo de importunas enamoradas, y que su fama estaba basada en las calumnias de las damas resentidas. Ese es el don Juan de El hombre y el superhombre el cual aunque ridículamente distinto del don Juan de la tradición, se parece al don Juan de fines de la Edad Media. El otro chiste no viene al caso referirlo ahora.

Suprimido el acto de El hombre y el superhombre que se refiere al "sueño" que lleva don Juan al infierno, quedó éste aislado como piececilla independiente, muy divertida pero poco representada después. La acción de Don Juan en el infierno se desarrolla necesariamente como supone el lector, en el infierno, a donde va a parar el gallardo calavera español después de su muerte a las puertas de su casa por el capitán Centellas. Bien pronto don Juan se empieza a aburrir, porque el infierno es destructivo, y el difunto y condenado tenorio continúa siendo una personalidad creativa y dinámica y decide dejar al diablo con sus placeres sin fin y marcharse al cielo donde un dios creador continúa en su afán de alcanzar la perfección. Doña Ana salvada por su virtud, perdona a don Juan las agonías que le causó en la tierra y... le sigue al cielo para ser la madre de la nueva generación de superhombres que don Juan tiene fundadas esperanzas de crear. Pero para llegar a este fin el espectador casi se ha muerto de risa oyendo las deliciosas, irónicas conversaciones de los habitantes del averno. Tal es más o menos, el argumento de esta espléndida comedia filosófica, profundamente revolucionaria, que desconcertó al puritanismo inglés y ofendió tanto al fariseísmo norteamericano que se prohibió poner el libro a disposición del público en la sala de lectura de las bibliotecas gratuitas, alegándose que los ataques a la sociedad podrían ser malinterpretados por la juventud que, andando el tiempo bailaría swing, bebería jaiboles y se exhibiría desnuda en las playas veraniegas...

Recientemente se formó en los Estados Unidos el grupo denominado First Drama Quartet (Primer Cuarteto Dramático), integrado por Charles Laughton, Agnes Moorehead, Charles Boyer y Sir Cedric Hardvicke, que constituyó la sensación teatral más rotunda en Broadway durante la temporada de 1951. El Primer Cuarteto Dramático integrado como se ve por cuatro de los actores contemporáneos más distinguidos, leía esta obra clásica shawiana en un teatro comercial sin decorado, sin atrezzo, vestidos los cuatro de etiqueta, es decir sin aditamento teatral alguno. El experimento alcanzó en Broadway éxito artístico y económico tan resonante que los cuatro actores representaron esta obra o la leyeron en infinidad de teatros provincianos del país vecino.

Players Inc. ha terminado su temporada 1953 imitando al Primer Cuarteto Dramático, leyendo sin ningún vestuario especial, sin decorados y sin utilería en general, la divertidísima pieza del genial y fino humorista inglés. Earl Sennet, primer actor y director de este grupo lee el papel de don Juan. La lectura o representación lectiva resulta interesantísima y constituye un claro y gallardo ejemplo de teatro experimental.