FICHA TÉCNICA



Título obra SÛlo quedaban las plumas

Autoría Rafael Solana

Elenco Prudencia Grifell, Miguel Arenas, Stella Inda, Enrique DÌaz Indiano, Jorge MartÌnez del Hoyos

Escenografía Julio Prieto

Espacios teatrales Sala Chopin

Eventos Temporada de la AsociaciÛn Mexicana de Directores del INBA

Referencia Armando de Maria y Campos, Grupo mixto de INBA estrena Slo quedaban las plumas, en la sala Chopin. Otro grupo mixto estrena No vivir sin ti... en El Caballito, en Novedades, 8 julio 1953.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrnica

Novedades

Columna El Teatro

Grupo mixto de INBA estrena Slo quedaban las plumas, en la sala Chopin. Otro grupo mixto estrenaNo vivir sin ti... en El Caballito

Armando de Maria y Campos

El Instituto Nacional de Bellas Artes el INBA inaugur en la sala Chopin (2 de julio) la temporada de la Asociacin Mexicana de Directores por l formada, en la que se renen los ms destacados directores de grupos de experimentacin y ensayo a los que se les atribuye el auge actual del teatro en Mxico, que se manifiesta tambin con la reproduccin de "salas de espectculos de bolsillo" mientras permanecen cerrados los grandes coliseos en que hasta hace poco se haca teatro, con el estreno de la comedia en tres actos Slo quedaban las plumas..., de Rafael Solana.

La Asociacin Mexicana de Directores fue creada por el INBA para dar oportunidad a stos de trabajar al amparo econmico del poderoso organismo cultural, para impulsar la produccin de los nuevos autores mexicanos, a los que habr que estrenar en cada captulo de la temporada, y tambin para controlar el desarrollo de los jvenes actores que andaban de la Ceca a la Meca, sin fijarse en ninguno de los grupos que se formaban para desaparecer, sin depender en serio y definitiva de ninguno de los directores que tambin se reproducen como los nuevos teatros (sic.)

Un comit de lectura selecciona la obra rigurosamente indita que llevar a la escena el director en turno, y se limita el apoyo econmico del INBA al inters real que el pblico demuestre por la pieza de teatro seleccionada, estrenada y sabiamente dirigida. El comit de lectura, integrado por tres directores de los cuales uno se inhibi en este primer caso; eligi la comedia de Rafael Solana Slo quedaban las plumas..., tercera que en estos dos ltimos aos ha estrenado el fecundo escritor.

Parece propsito definido de la Asociacin de Directores llamar a trabajar al lado de la nueva generacin de actores, a comediantes profesionales y figuras del cine nacional, de acuerdo con las exigencias de los repartos, y esta vez, como siempre que aparece en la comedia alguna seora de edad, se llam a la respetable y notable actriz Prudencia Grifell, indiscutible garanta de responsabilidad profesional. Como ocurre que la calidad de artista que hay en doa Prudencia lo mismo sirve para un barrido que para un fregado su dimensin artstica cubre perfectamente la peligrosa distancia que va del drama al sainete, no siempre la seora Grifell est en el justo medio a que tiene derecho su talento y su larga carrera. Sale airosa de cualquier furcio, pero a la larga su crdito se har aicos y los nuevos directores y autores habrn perdido un elemento de la mejor calidad todava. No nace esta observacin a propsito del estreno de Slo quedaban las plumas..., sino que hace mucho tiempo que deseo consignarlo, antes de que sea tarde. Al lado de doa Prudencia actan dos figuras de nuestro cine Miguel Arenas y Stella Inda y varios jvenes que proceden de distintos grupos de experimentacin y ensayo, algunos casi veteranos en tan corta carrera.

El estreno de Slo quedaban las plumas... fue precedido del mejor ambiente. El autor Celestino Gorostiza, jefe de Teatro del INBA, uno de los tres del comit de lectura, asegur que esta comedia de Solana era lo mejor que el joven autor haba escrito, y esta frase, que sirvi de base para "la publicidad", me brinda ocasin de coger el cabello de sta que pintan calva, para decir que opino todo lo contrario: de las tres comedias que ha estrenado Solana, y que como es lgico conocemos, sta es la menos buena, la menos madura, la que no ha conocido el reposo, la que no ha soportado fra segunda lectura, la que no ha sufrido "cortes", en fin, la que no ha sabido esperar... No es menos estimable que Estrella que se apaga o que Las islas de oro; pero no es tampoco, tan excelente como alguna de ellas. Tengo para m que Solana ignora un viejo y sabio refrn de los turcos: "La prisa es cosa del diablo"... y Solana, piernas firmes, mente fresca, corre sin brida, va que vuela, por un camino largo, largo, que exige cautela, que no tolera impaciencias, peligroso, porque est sembrado de escollos...

Slo quedaban las plumas... es una "comedia para entristecer" segn definicin de su autor, amena, entretenida, que se escucha con inters en particular porque est bien escrita, pero confusa, falsa en el mundo que trata de reproducir, incongruente en su desarrollo porque el conflicto es artificial e ilgica en su desenlace. Esta es la impresin de conjunto que a m me produjo. En detalle, me parecieron excelentes algunas escenas, considerndolas, por supuesto, aisladas. Pero de una mujer corcovada no se puede decir que sea hermossima porque posee dos bellos ojos o un lindo pie.

La interpretacin no result bastante buena en conjunto. Muy bien, sobre todo en diccin claro!, doa Prudencia. Miguel Arenas, que reapareci en el palco escnico, despus de doce aos de ausencia... cinematogrfica, discreto nada ms, si nos olvidamos por supuesto, de varios detalles de trasnochado juguete cmico espaol: el paliacate fuera del bolsillo, etctera. Stella Inda, arielada actriz de nuestro cine, completamente fuera del teatro. Lo cierto, si le interesa el palco escnico, es que tendr que empezar por el principio. Lo mismo diramos a propsito de Daz Indiano, pero tal vez sea tarde. Del resto del reparto ya todo confiado a actores experimentales destaca Jorge Martnez de Hoyos, que sabe estar en escena, y sabe lo que dice y por qu lo dice... La direccin de esta obra no ofrece dificultades [prrafo incompleto en la publicacin original, N. del E.] obligacin de un buen director, y lo mismo el escengrafo Julio Prieto.

Hasta qu punto una pieza que se anuncia como impropia para menores debe considerarse propia para tratarla en una crnica destinada a lectores de un peridico honesto, propio para todas las edades? Se puede y se debe hablar de conflictos morbosos, de temas francamente ntimos, desde la ventana abierta a las ms frescas brisas de la informacin y del comentario, como es un diario dirigido a un gran pblico sano? Creo que no, y que es ya hora de marcar un lmite entre los grandes conflictos que plantea el psicoanlisis y que forman la base del teatro de Strindberg, de Ibsen, de Shaw, de Lenormand o de O'Neill, y stos que plantean los Jean Franois Jeantet? Creo que se debe hablar de ellos, pero con la cautela y franqueza que se merecen. As lo har de Mlle. Adelaide (No vivir sin ti), que el viernes 3 fue estrenada en el teatro corral El Caballito.