FICHA TÉCNICA



Título obra El vendedor de muÒecas

Autoría Nemesio GarcÌa Naranjo

Notas Comentarios y citas de crÛnicas de JosÈ Elizondo y Francisco Monterde sobre la obra El vendedor de muÒecas montada en 1936

Referencia Armando de Maria y Campos, Segundo estreno de El vendedor de muecas de Nemesio Garca Naranjo, en la temporada de la UNAM. I, en Novedades, 1 julio 1953.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrnica

Novedades

Columna El Teatro

Segundo estreno de El vendedor de muecas de Nemesio Garca Naranjo, en la temporada de la UNAM. I

Armando de Maria y Campos

Terminaba el ao de 1936 y la temporada de comedias frvolas de la compaa argentina de Paulina Singerman llegaba a su fin. Haban pasado los "Tenorios", porque esto ocurra en noviembre. Antes de salir de Cuba, la compaa de Paulina Singerman, mejor dicho ella en persona, decidi estrenar una comedia de autor mexicano, y la noche del 6 de noviembre dio a conocer, a teatro lleno el Arbeu, que nunca fue fcil verlo colmado la deliciosa y fina comedia El vendedor de muecas de Nemesio Garca Naranjo, abogado, orador, poltico, y escritor en la madurez de su vida fsica e intelectual.

El vendedor de muecas fue representado nicamente tres noches, porque el barco que deba conducir a la farndula de Paulina Singerman a la Habana esperaba impaciente en Veracruz. Ahora que se est tratando de imponer la verdad convencional de que el teatro en Mxico naci con las temporadas privadas de los grupos Ulises u Orientacin, o a raz de la cada de la Repblica espaola, conviene recordar, para antecedentes, el reparto que mereci a la compaa de la Singerman la interpretacin de El vendedor de muecas, por orden de aparicin de los actores:

Vzquez, Juan Porta; Catalina, Paulina Singerman; Luz, Raquel Martnez; Magdalena, Rosario Ortega; Rosa, Haide P. de Martnez; Doyen, Diego Martnez; Montao, Nicols Fregues; Felipe Garca Rojas, Arturo Garca Buhr; Stanley, Enrique Serrano; Martha, Consuelo Abad; Ramn, Pedro Gonzlez; Mercedes, Blanca Tapia; Gutirrez, Leoncio Rivero; Quincey, Juan Porta; Matilde, Tulia Ciampoli; Susana, Carmen Castex; Coptima, Mara Luisa Salcedo.

El estreno de El vendedor de muecas fue un xito de pblico. La crnica teatral se hizo eco de este triunfo. As era entonces. Pblico y crtica no vivan divorciados. Repaso mis archivos y no encuentro entre los nombres de los crticos de ayer, ninguno de los de ahora, excepto Francisco Monterde. Todos los que ahora privan vinieron despus, y tal vez por eso ignoran pasado tan reciente. Se supone que yo s estaba, porque no he dejado de comentar nuestra vida teatral desde el ao 1917. Entonces escriba para Todo, del maestro Palavicini.

Magnficas crnicas escribieron Pepe Elizondo (q.e.p.d.) en Exclsior y Francisco Monterde en El Universal, modelos las dos en su tipo. Las exhumo, en parte, para ejemplo. La ma fue simplemente entusiasta y respetuosa. Claro que no la traer a sta.

Dijo Pepe Elizondo: "Nemesio Garca Naranjo, que ya peina canas, tiene el alma joven y el talento fuerte. Slo con esas cualidades se puede triunfar en el teatro, como l ha triunfado en su comedia estrenada la noche del sbado en el Arbeu. Y ms que el xito de autor, hay que estimar el de mentor siendo sta su primera obra para los descarriados comedigrafos nuestros que andan por ah pergeando dramones y pedantes intentos de teatro absurdo. Y es que esos, siendo jvenes, o relativamente jvenes, tienen el alma vieja y el talento ajado. Este teatro que aborda en su primera obra el licenciado Garca Naranjo, es el que el pblico acepta y pide a nuestros comedigrafos. Pero son contados los que lo intentan, porque su vanidad de Luzbel los obliga a desdearlo o porque les falta ingenio o donaire para escribir". Y ms adelante: "As lo vimos la noche del sbado, obligando a salir a escena al autor ene veces, cuando cay el teln que cierra el acto segundo, hecho con mano maestra, que parece increble que lo haya realizado quien por primera vez escribe para el teatro... Damos la enhorabuena a nuestro amigo Garca Naranjo por su xito tan bien ganado, y que de aliento le sirva para nuevas producciones, el aplauso, con categora de ovacin, que sancion la obra la noche del estreno".

Monterde dijo en El Universal, en esencia: "La Compaa de Paulina Singerman quiso, antes de marcharse a Cuba, interpretar una obra mexicana, y conviene advertir que acert al elegir sta, por el tema nuevo en nuestro teatro que el autor desarroll de un modo original, espiritualmente, con un tono sostenido durante todos los actos... Garca Naranjo es un escritor que no titubea en la eleccin de vocablos, que maneja con habilidad sorprendente el dilogo y que llega al teatro con un alarde de modernidad que sorprender nicamente a quienes no conozcan su inteligencia apta para cualquier empresa literaria... El protagonista de su comedia, Roberto Montao decorador de mujeres como l mismo se llama, logra con gil dialctica defender, justificar, y aun ennoblecer una "especialidad" que ha sido vista con malos ojos... es... un vendedor de muecas de carne y hueso, que en su productivo negocio tropieza con una mujer que, despus de haber aceptado el convenio, se revela contra el vencedor". Habla Monterde de la excelente interpretacin de Paulina Singerman, secundada con acierto por Fregues y Serrano, magnficos actores los dos.

No volvi a representarse en Mxico El vendedor de muecas. La coleccin Teatro Mexicano la recogi en su nmero 24, sin una sola nota alusiva al estreno ni referencias sobre actores que la estrenaron. Sin embargo, se habr representado ms de 200 veces, de preferencia en Espaa. Luis G. Basurto asegura que la sostuvo 100 noches en el Lara, de Madrid, en 1949, por agosto y septiembre, y que antes la haba hecho representar con Virginia Manzano en la Catalina en La Baeza en Castilla, cerca de Astorga, en Len, en Valladolid, en Burgos, en Santander, en San Sebastin, en Bilbao y en Zaragoza, y (en 1950) en Guadalajara, San Luis Potos, Mrida, Campeche, hasta (en 1951) en Los ngeles, California, los Estados Unidos, claro que en espaol y para la colonia mexicana.

Ahora, cuando la temporada de la Unin de Autores se derrumba parece que sin remedio, ocurre su segundo estreno, y resulta que es otra pieza muy distinta a la que conoc en 1936!

Pero de esto, y de otras piezas de teatro de Garca Naranjo, hablar maana.