FICHA TÉCNICA



Título obra L·zaro

Autoría AndrÈ Obey

Dirección Salvador Novo

Elenco Ra˙l DantÈs, Carlos Bribiesca, Pilar souza, Horacio Fontanot, ¡ngeles Marrufo, AndrÈs Orozco, Mario del Mar, Arturo Corona, Ana MarÌa Luzardo

Escenografía Antonio LÛpez Mancera

Espacios teatrales Teatro de La Capilla

Referencia Armando de Maria y Campos, Grupo de Salvador Novo. Estreno de Lzaro de Andr Obey, en el teatro de La Capilla, en Novedades, 17 junio 1953.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Referencia Electrnica

Novedades

Columna El Teatro

Grupo de Salvador Novo. Estreno de Lzaro de Andr Obey, en el teatro de La Capilla

Armando de Maria y Campos

Las tres representaciones de Lzaro por Les Comdiens de France hace un ao fueron las primeras que se hicieron en Mxico de una obra de Andr Obey, autor francs consagrado en Europa, de slida obra, que ha escalado la Comedia Francesa. No fue con Lzaro, si mi memoria me es fiel, con la que Obey lleg a la casa del teatro francs, sino con El hombre de las cenizas, inspirada en la leyenda del don Juan espaol, en la que el autor trata de demostrar que la figura de don Juan es tan potica y tan humana que se le puede dar todas las interpretaciones que se quiera de ella. Obey presenta en esta comedia un don Juan huidizo, gris, con extraas aspiraciones a la pureza y a la bondad. A quienes venimos de Espaa nos sigue gustando ms el don Juan de Zorrilla.

Andr Obey es un hombre ms que maduro: naci en 1892. En 1929 obtuvo su primer triunfo con No y se hizo de magnfico sitio entre los autores franceses con La bataille de la Marne, en 1935. Su Mara afirm definitivamente su vala y la confirm con Le viol de Lucrce. Pero lleg a nosotros con las tres mencionadas representaciones citadas.

Lzaro es una pieza potica y dramtica en dos actos, con un escenario y con una duracin (sin contar el intermedio) de una hora y treinta minutos, stos para el primer acto, y aqulla, ntegra, para el segundo. Se estren en el Theatre Marigny, de Pars, el 22 de noviembre de 1951, producida y actuada por Jean Louis Barrault, a quien acompaaron en el reparto Jean Dasaily y Pierre Bertin, Andr Brunot, Madeleine Renaud, Marie-Helne Dast. A los pocos meses la present Andr Moreau al pblico francs de Mxico, protagonizndola magnficamente.

Es un drama intemporal, de profunda belleza, de serena emocin y poticamente estremecedor. Se inspira en uno de los ms conmovedores y misteriosos pasajes del paso de Jess por la tierra: la vuelta al mundo de Lzaro, su amigo, por voluntad y milagro del hijo de Dios. Pero, tena derecho Jess a hacer volver a Lzaro a la corteza de la tierra y de la verdadera vida que slo se encuentra abajo, entre las races y el agua ancha y profunda, honda y serena, como el cielo o como el mar...?

Lzaro dialoga, mejor ser decir que monologa con Jess, y Jess replica, humano, sencillo y perplejo. Antes de este monlogo angustioso y sereno de Lzaro, que es todo el segundo acto, el autor ha preparado con maestra insuperable el regreso del resucitado a su casa, realizando durante el acto primero un limpio alarde de maestra teatral. Es extraordinaria la naturalidad con que se desarrolla la llegada de Lzaro a su casa, y una maravilla de tcnica los preparativos de la hermana y de la criada para recibirlo, la visita del mdico del lugar, la llegada del sepulturero, y la esperada, temida llegada de Jess, el culpable del retorno de Lzaro; y el reacomodo de Lzaro a la vida comn y corriente despus de haber estado oscuros das y largas noches... tan lejos... Todo se desarrolla natural, como la poesa clara y profunda que acompaa, en todo momento, a la accin y al parlamento, al dilogo y al simple y humilde "bocadillo", que es, aqu, como el aroma a muerto de la gardenia marchita.

Me atrevera a clasificar a Lzaro, definido por su autor como drama, como una expresin actual de los antiguos "misterios" del fabuloso medievo, y no por lo que pueda tener de religioso sino por lo mucho que posee de mstico. El dilogo admirable de Obey asciende a mximas alturas y es actual, no obstante que flota fuera del tiempo. Llega a nosotros limpio, transparente, certero y alado, cargado de clara poesa, por virtud de una traduccin admirable, de poeta y de autor, y de director tambin, que las tres cosas es en modo notable Novo, y que ya se ve cun necesarias son en estos casos. Es Lzaro, como obra potica, indispensablemente plstica. Su presentacin est plagada de dificultades, porque sus personajes bblicos Jess, Lzaro, Judas, Mateo, Marta y Mara no pueden actuar, ni siquiera permanecer, con frecuencia teatral. Tampoco los caracteres indispensables para la accin un sepulturero, un mdico y hasta una criada. Es preciso estar componiendo la accin siempre, como sucesin de estampas bblicas. El decorado y el vestuario, que debe ser en este caso propio, del mejor gusto, rico, no obstante la ndole social de los personajes, exige tambin a cada momento la composicin plstica. Novo sinti perfectamente este "misterio", despus de ponerlo en gil dilogo potico, lo visti con propiedad y buen gusto y dio una versin plstica a todas las escenas, multiplicando la composicin de la estampa tantas veces como hace precisa la sucesin de movimientos de los actores para no retardar el ritmo de la accin en puro efecto esttico. Hall Novo su mejor colaborador en el sensitivo e inteligente escengrafo Antonio Lpez Mancera.

Como viene hacindolo desde que se ha metido hasta el cuello en la vida teatral, Novo utiliz para los principales papeles de Lzaro a discpulos suyos y, de stos, a los que mejor convena para la obra. Ral Dants que lleva seis aos actuando, como Lzaro; Carlos Bribiesca, como Jess, y Pilar Souza que se supera en cada obra, como la hermana de Lzaro. Adems, a Orazio Fontanot como Judas. Y a ngeles Marrufo, Andrs Orozco, Mario del Mar, Arturo Corona y Ana Mara Luzardo. Dants, an inmaduro para personaje y actuacin de tal envergadura, sali airoso del examen y la prueba, y actu y dijo su papel mejor en el primer acto, en el que hay ms actuacin, con emocin y firmeza y dio un paso adelante, definitivo, en su carrera. Pilar Souza tambin ascendi un peldao con su Marta; las escenas antes de la llegada de Jess y las primeras con l le salieron excelentes. Bribiesca est sobrio en el Jess; personaje tan comprometedor es difcil que satisfaga a todos, hgalo quien lo haga. No creo que Fontanot haya acertado con la interpretacin amanerada que le imprimi a Judas. Cuid demasiado de su persona y sobreactu sin medida su inquietante personaje. Orozco, en el sepulturero Mermans, tuvo salvo tal cual laguna de memoria una actuacin discreta. El resto no desenton en la composicin plstica, teatral y potica de este bello, limpio y conmovedor drama intemporal.