FICHA TÉCNICA



Título obra Trampa de amor

Autoría R. Paul Smith y Max Schulman

Notas de autoría Tony Carbajal / traducción

Dirección Enrique Rambal

Elenco Sergio Corona, Carlos Riquelme, Lourdes Parga (Lulú), Leopoldo Ortín (Polo), Corzo Duarte, Marta Patricia

Escenografía Julio Prieto

Espacios teatrales Teatro Jorge Negrete

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 25 junio 1961, p. 2.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

[Trampa de amor]

Mara Reyes

Trampa de amor. Teatro Jorge Negrete. Autores, R. Paul Smith y Max Schulman. Traducción, Tony Carbajal. Dirección, Enrique Rambal. Escenografía, Julio Prieto. Reparto: Sergio Corona, Carlos Riquelme. Lulú Parga, Polo Ortín, Corzo Duarte, Marta Patricia, etc...

Esta comedia revela como todas las comedias de costumbres, los errores de una sociedad. Se ridiculizan en ella, la hipocresía, la superficialidad, esa caza que realizan las mujeres en cuanto encuentran un joven soltero para obtener un matrimonio en el que no importa el amor, ni el entendimiento, sino simplemente la etiqueta, un buen pasar y nada más. Se critica también la vida absurda que llevan a cabo los solteros, en el fondo despreciados por las mujeres que los persiguen, y la insatisfacción de los casados.

La comedia, bien traducida, está muy bien realizada, con una producción de buen gusto en la que no faltan ni grandes cortinajes, ni escaleras voladas, ni un elegante bar, ni nada de lo que debe haber, casi por obligación, en un departamento de soltero: mujeres; toda la obra es un verdadero desfile de jóvenes del “sexo débil”.

A pesar de que se trata de una obra para divertir, hay momentos en que las escenas caen en una gran lentitud y pierden su ritmo de comedia, pero esto queda compensado en cierta forma por la dirección llena de detalles de Enrique Rambal, director de gran imaginación que produce las situaciones cómicas, aunque no tenga apoyo para ellas en el texto.

Satisface también la simpatía de Sergio Corona, quien es poseedor de un ángel poco común. Riquelme, aunque es un actor siempre repetido, no lo encontramos en esta ocasión ni exagerado, ni empalagoso, guarda un correcto equilibrio en su actuación.

En cuanto al resto del reparto sobresale indiscutiblemente Lulú Parga, buena actriz cuya capacidad ha sido demostrada en distintas ocasiones. Marta Patricia, correcta, destaca quizá por la comparación con todas las demás “actrices” que aparecen en escena y que no pasan de “modelar” ya que no tienen ni la más leve idea de lo que es actuar; Marta Patricia aunque con grandes deficiencias como actriz, está muy por encima de ellas.

Lo otros dos papeles son casi incidentales y los realizan Polo Ortín y Corzo Duarte. Del primero, todos conocemos sus grandes dotes de cómico y es fácil imaginar lo bien que aprovechó un papel breve pero lleno de posibilidades. Corzo Duarte, sacó posibilidades donde no las había, lo que es meritorio.

Una comedia divertida que trata de enseñar un aspecto de la vida neoyorquina.