FICHA TÉCNICA



Título obra Las estatuas de marfil

Autoría Emilio Carballido

Dirección Fernando Wagner

Elenco Carmen Montejo, Raúl Ramírez, Enrique Aguilar, Yolanda Guillaumin, Ada Carrasco, David Hayat

Escenografía Antonio López Mancera

Espacios teatrales Teatro Basurto

Eventos Temporada 1960-1961 de la Unión Nacional de Autores

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 13 noviembre 1960, p. 2.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

[Las estatuas de marfil]

Mara Reyes

Las estatuas de marfil. Teatro Basurto. Autor, Emilio Carballido. Dirección, Fernando Wagner. Escenografía, Antonio López Mancera. Reparto: Carmen Montejo, Raúl Ramírez, Enrique Aguilar, Yolanda Guillaumín, Ada Carrasco, David Hayat, etc.

Se ha iniciado la temporada 1960 1961 de la Unión Nacional de Autores con una obra con la que Emilio Carballido vuelve por sus fueros: Las estatuas de marfil, pieza en la cual enjuicia una serie de aspectos del teatro en México desde el punto de vista profesional y humano, ya que profundiza en la actitud que tienen frente al teatro las personas que en él intervienen, ya sea directa o indirectamente.

¡Ya era hora que algún dramaturgo hiciera patentes las lacras, las arbitrariedades de ciertas autoridades –como el Departamento de Espectáculos– y toda la inseguridad de quienes viven del teatro!

Es una crítica agresiva la suya, en ocasiones amarga, y aunque yo soy la primera en aplaudir la valentía con que está escrita esta pieza, creo que el concretar demasiado en personas y situaciones puede restar trascendencia a esta obra que merece un lugar firme en nuestra dramaturgia.

El retrato de los personajes es crudo, sin concesiones, el análisis profundo y quienes conozcan el ambiente teatral identificarán a Sabina Morel con decenas de actrices, a César Miró con muchos autores en gran cantidad de actitudes y aspectos –con el propio Carballido quizá. Se adivina la simpatía del autor al trazar por ejemplo a personajes como Edmundo Rojas, el obrero, “hombre común que quiere a una mujer común” y que en medio de su brusquedad es limpio de pensamiento y obra.

En cuanto a la composición técnica, es quizá su único defecto el haber intercalado la escena del primer acto entre César Miró y Lucila Godoy, que hace excesiva la narración y no adelanta en nada la acción de la pieza. En cambio un acierto definitivo de Carballido es el crescendo con que mantiene la obra desde el primer acto hasta el último.

La dirección de Wagner, cuidadosa de los matices, del ritmo y de la tesitura que debe guardar cada personaje, viene a ser, junto con la de Las alas del pez, una de las mejores que nos ha brindado este año.

Evidentemente Antonio López Mancera se encontró con serias dificultades para dar cabida en un escenario tan reducido, a una estancia y una recámara y logró con acierto su distribución –a pesar de la baja “estatura” del arco del fondo, que no era posible resolver de otro modo– no así la estética misma de la escenografía y el ambiente.

En lo que se refiere a actuaciones, la Sabina que encarna Carmen Montejo es uno de los triunfos más legítimos de esta actriz que se encontró con un personaje extraordinariamente bien trazado, lo que le permitió dar vuelo a toda su capacidad creadora ¿quién ha dicho que los intérpretes no son creadores?; lo son, y Carmen Montejo lo demuestra. Ella es una Actriz, así con mayúscula. Su oficio es tal que éste no se advierte, se la ve sentir, sufrir, reír, hablar con la naturalidad de quien está en su casa, en una palabra se la ve vivir en escena, privando a este “vivir” de todo lo que de lugar común tiene.

Entre los jóvenes valores, Enrique Aguilar, Raúl Ramírez y Yolanda Guillaumín se llevan las palmas. Muy bien Ada Carrasco y David Hayat y en general el resto del reparto todos justos y medidos.

Después de este estreno esperamos con verdadero interés el próximo de Carballido: El relojero de Córdoba que comentaremos la semana próxima.