FICHA TÉCNICA



Título obra El escándalo de la verdad

Autoría Luis G. Basurto

Dirección Fernando Wagner

Elenco Carlos López Moctezuma, Luz María Núñez, Maria Teresa Rivas, Enrique Becker, Gloria Silva, Héctor López Portillo, Raúl Ramírez Pedro Galván

Escenografía David Antón

Espacios teatrales Teatro Basurto

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral. Basurto hace y dirige”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 26 junio 1960, p. 2.




Título obra Madrugada

Autoría Antonio Buero Vallejo

Dirección Luis G. Basurto

Elenco Ofelia Guilmain, José Baviera, Amparo Villegas, Carlos Navarro, Malena Doria, Ernesto del Llano

Escenografía David Antón

Espacios teatrales Teatro 11 de Julio

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral. Basurto hace y dirige”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 26 junio 1960, p. 2.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

Basurto hace y dirige

Mara Reyes

El escándalo de la verdad. Teatro Basurto. Autor, Luis G. Basurto. Dirección, Fernando Wagner. Escenografía, David Antón. Reparto: Carlos López Moctezuma, Luz María Núñez, María Teresa Rivas, etc.

Con esta obra, Basurto viene de nuevo por sus fueros y se rehace del pasado fracaso de Los reyes del mundo. La crítica que lleva a cabo de la alta burguesía mexicana, con sus banqueros, militares, falsos aristócratas y especialmente políticos (a los industriales es a los que mejor trata) es de una valentía merecedora de todo nuestro aplauso.

En la explicación que hace del por qué del actual problema de la hamponería juvenil lleva implícita una denuncia a los padres que abrumados por sus compromisos, tanto, de trabajo como sociales, olvidan que a los hijos hay que brindarles comprensión además de afecto.

Podrá decirse, y no dudo que alguien lo asegure, que adolece la pieza de un apelotonamiento de distintos conflictos, sin embargo, puede decirse en favor de ella, que el propio planteamiento del primer conflicto lleva lógicamente hacia los demás con unos padres que viven en la forma como Basurto los presenta, no puede esperarse sino que en sus hijos se produzcan los fenómenos de desajuste que aparecen en los hijos de la familia Vázquez Robles que Basurto pinta. No hace falta más que leer el periódico para comprobar la veracidad del tema ideado por Basurto. Tampoco se trata de un retrato de la realidad, sin juicio ni interpretación; no, el autor consiguió en esta ocasión hacer una pintura, no un retrato, es decir reflejar la realidad, interpretándola.

Quizá cayó el autor en algunas exageraciones, como por ejemplo en la creación de la figura de doña Loreto, que viene a ser más que un personaje una caricatura de un personaje, pero en realidad son exageraciones de poca monta.

La dirección, lo mismo que la escenografía, cada una dentro de su respectiva finalidad estuvieron correctas.

Carlos López Moctezuma, sincero, seguro de sí mismo y actuando con la flexibilidad de quien conoce el teatro y sabe cómo encontrar la forma y la emoción adecuadas. María Teresa Rivas, en cambio, en un tono menor a como estamos acostumbrados a verla. Una actriz que rebela una gran profundidad al interpretar sus papeles es Luz María Núñez; es de las que se entregan en cada papel, sin restricciones, sin subterfugios.

Un joven actor aparece por vez primera en nuestros escenarios: Enrique Becker, principio que augura una buena carrera, lo mismo que el de Gloria Silva, a quien lo único que habría que aconsejarle es que procure dominar más su gesticulación. En cuanto a Héctor López Portillo, Raúl Ramírez, Pedro Galván y el resto del reparto, todos actuaron con discreción.

Madrugada. Teatro 11 de Julio. Autor, Antonio Buero Vallejo. Dirección. Luis G. Basurto. Escenografía, David Antón. Reparto: Ofelia Guilmain, José Baviera, Amparo Villegas, Carlos Navarro, etc.

En esta obra al autor toma como fuerzas en conflicto por un lado a una mujer a la que preocupa un problema efectivo, al que hace aparecer como primordial en la vida, y por el otro a un grupo de parientes a quienes importa únicamente el dinero y a quienes la voracidad y la falta de escrúpulos los lleva a la calumnia y al crimen.

En medio de esas dos posturas una joven, niña aún, se debate haciendo notoria la nefasta influencia que puede ejercer el ambiente y especialmente los padres en la educación de un hijo.

Lo más curioso de la pieza o episodio dramático, como le nombra el autor, es la técnica que usa en su desarrollo. Tal parece que estuviéramos presenciando una obra policíaca, por el género de suspense que utiliza y por el tipo de desarrollo.

Especialmente difícil es el papel que Ofelia Guilmain desempeña, puesto que desde el momento en que la obra se inicia, sus diálogos, que anuncian ser colofón de una tragedia, deben ser dichos en un tono alto que no debe perderse en ningún momento durante todo el desarrollo de la pieza; por lo contrario, debe aumentar a medida que el clímax se acerca, lo que Ofelia logró de manera admirable.

La dirección mantuvo correcto ritmo y tono. José Baviera, Amparo Villegas, Carlos Navarro y Malena Doria, lograron interpretaciones del todo justas. En cuanto a Ernesto de Llano, mucha diferencia pudo apreciarse entre su anterior aparición en El crimen pluscuamperfecto y la obra que nos ocupa, esperemos que siga progresando. Discreto el resto del reparto.