FICHA TÉCNICA



Título obra Anacleto Morones

Notas de autoría Juan Rulfo / autor del cuento homónimo; Miguel Sabido / adaptación

Dirección Miguel Sabido

Elenco Íñigo Lapuente, José Adolfo Rodríguez, Marta Zavaleta, Itsu Weiss, Laura Oseguera, Sara Calleja, Marcela Velarde, Irene Sabido, Yolanda Curiel, Lenin Molina Tapia. Walter Fritsch, Lilia Carrillo, Armando Millán / elenco de la compañía

Espacios teatrales Teatro de la Universidad

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 3 abril 1960, p. 2.




Título obra Las danzas de la muerte

Autoría Varios Autores

Notas de autoría Miguel Sabido / adaptación

Dirección Miguel Sabido

Elenco Íñigo Lapuente, José Adolfo Rodríguez, Marta Zavaleta, Itsu Weiss, Laura Oseguera, Sara Calleja, Marcela Velarde, Irene Sabido, Yolanda Curiel, Lenin Molina Tapia. Walter Fritsch, Lilia Carrillo, Armando Millán / elenco de la compañía

Espacios teatrales Teatro de la Universidad

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 3 abril 1960, p. 2.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

[Anacleto Morones y Las danzas de la muerte]

Mara Reyes

Anacleto Morones y Las danzas de la muerte. Teatro de la UNAM. Autor de Anacleto…, Juan Rulfo. Autores de Las danzas de la muerte: Arcipreste de Hita, Jorge Manrique, Calderón de la Barca, Quevedo, Neruda, Villaurrutia, Gorostiza y Anónimos (ss. XIII y XV). Director y autor de la versión, Miguel Sabido. Reparto (por orden de aparición): Íñigo Lapuente, José Adolfo Rodríguez, Marta Zavaleta, Itsu Weiss, Laura Oseguera, Sara Calleja, Marcela Velarde, Irene Sabido, Yolanda Curiel, Lenin Molina Tapia, Walter Fritsch, Lilia Carrillo y Armando Millán.

Anacleto Morones

El cuento está ahí. No ha perdido ninguna de sus calidades como cuento. No porque haya un narrador. No. Son los recuerdos que se mezclan con la vida; y la vida que se revuelve en la mente haciendo una sola estampa.

El director y el autor de la versión, ha logrado plasmar todo el contenido irónico de Rulfo a base de actitudes, gestos y un equilibrio extraordinario entre las escenas.

La escenografía, semisugerida, semirreal, tiene aciertos, como el biombo de papel que imita los papeles pintados de nuestro pueblo. Biombo que da un fondo poético a la comedia (si comedia se le puede llamar).

José Adolfo Rodríguez, madera de actor, actúa con sobriedad. El coro de las “viejas”: Marta Zavaleta, Itsu Weiss, Marcela Velarde, etcétera... parece salido de las páginas del libro; casi sin imagen, encarnando a la lascivia, la banalidad, la soberbia. Todos los pecados unidos en un haz, pero encubiertos siempre por una falsa moral. La hipocresía, altiva, se enseñorea entre ellas. Y las “viejas” en un intento de hacer aparecer sus pecados como obras pías, ensalzan al “tentador Anacleto” como a un santo y lo veneran ocultando con la pretendida santidad sus verdaderos sentimientos.

Todo el grupo, sin una sola disonancia, como una sinfonía de voces, matices, actitudes, gestos y silencios, consigue una realización limpia y sincera.

Las danzas de la muerte

La idea de reunir la obra poética acerca de la muerte, de diversos autores antiguos y modernos es, en verdad, una muy acertada idea. También lo es el hacer la representación con una forma que podría acercarse al molde griego; o sea una síntesis entre la palabra, la música y la danza. Pero en esta ocasión Miguel Sabido y el grupo de jóvenes no fue tan afortunado como en Anacleto Morones. La idea les resultó algo grande. Se precisaría que los actores dominaran la técnica “biomecánica” –no la danza, sino la mecánica del cuerpo. Por otra parte necesitan dominar la voz. Saber “decir” el verso, aun cuando no en la forma clásica, pues este género de representación requiere un tratamiento distinto.

La coreografía no dejó de ser mediocre. El intento, demasiado ambicioso, a pesar de no haber resultado afortunado, es, sin embargo, un paso hacia la búsqueda, y eso siempre es positivo.

Entre los actores destaca José Adolfo Rodríguez.

Las posibilidades que se abren Miguel Sabido son muchas. ¡Debe continuar su búsqueda!

Al fin, con los nuevos directores jóvenes: Héctor Mendoza, José Luis Ibáñez, Juan José Gurrola y Miguel Sabido, podemos decir que hay teatro experimental en México, tomando la palabra en su verdadero sentido.