FICHA TÉCNICA



Título obra La tercera palabra

Autoría Alejandro Casona

Dirección Luis G. Basurto

Elenco Carlos Cores, Teresa Siqueiros (Teresita), Maruja Grifell, Fanny Schiller, Enrique Aguilar, Manuel Zozaya, Victorio Blanco

Escenografía David Antón

Espacios teatrales Teatro Milán

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 1 noviembre 1959, p. 2.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

[La tercera palabra]

Mara Reyes

La tercera palabra. Teatro Milán. Autor, Alejandro Casona. Dirección, Luis G. Basurto. Escenografía, David Antón. Reparto: Carlos Cores,"Teresita" Siqueiros, Maruja Grifell, Fanny Schiller, Enrique Aguilar, Manuel Zozaya, etcétera.

Literariamente juzgada, la obra contiene, como todo lo de Casona, una gran riqueza poética, pero juzgada teatralmente su desarrollo está apoyado en un sinnúmero de recursos efectistas que aunque hacen que la obra logre impresionar, ésta resulta artificial, o mejor dicho artificiosa. Muchas de sus escenas están sostenidas con palillos y son tan frágiles que un papirotazo las derrumbaría. Casona, en cambio, domina el diálogo; esto y su buena literatura lo salva.

Aun cuando los personajes están delineados por el autor en forma de “tipos”: el salvaje inteligente, la tía dominante, la tía obediente, la muchacha pobre que se ha labrado su carrera a base de sacrificios, el villano galante, etcétera, Basurto intentó imprimir a cada personaje un carácter y logró una dirección acertada.

Teresita Siqueiros después de hacer durante algún tiempo televisión, debuta por primera vez en teatro con un papel que tiene sus bemoles: tan pronto es ingenua como maliciosa, sociable como arisca, pacífica como rebelde, tímida como orgullosa. Teresita pasa de un matiz a otro con desenvoltura. No pretendemos que esté perfecta, pues sabemos que se gana perfección a medida que se gana en experiencia, pero en general sale adelante con discreción y fortuna.

Carlos Cores, el actor platense que estrenó esta misma comedia en Argentina, es sin lugar a dudas un actor hecho y derecho. Maneja las situaciones admirablemente y juega su papel con el dominio de un equilibrista. Saber siempre hasta dónde se debe llegar sin extralimitarse, es un don, y Carlos Cores lo posee, además de una excelente voz y figura.

Maruja Grifell y Fanny Schiller demuestran que son actrices de abolengo. Enrique Aguilar correcto. Manuel Zozaya, estereotipado, y Victorio Blanco estaría mejor si eliminara algunos resabios de teatro caduco, como por ejemplo el estar continuamente mirando al público. El resto del reparto, bien.

La escenografía de David Antón cumple, sin llegar a mayores.