FICHA TÉCNICA



Título obra Un millón en el aire

Autoría Norman Barasch y Carroll Moore

Dirección Enrique Rambal y José Ignacio Retes

Elenco Mónica Serna, Malú Gatica, Juan Verdaguer, Carlos Ancira, José Solé, Josefina Leiner, Francisco Córdova (Pancho), Gerardo del Castillo, Roberto Moreno, Freddy Fernández, Antonio Espinosa, Federico González, Ricardo Echegaray, Roy Fletcher

Escenografía Julio Prieto

Espacios teatrales Teatro Fábregas

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 7 junio 1959, p. 2.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

[Un millón en el aire]

Mara Reyes

Un millón en el aire. Teatro Fábregas. Autores, Norman Barasch y Carroll Moore. Dirección, Enrique Rambal y José Ignacio Retes. Escenografía, Julio Prieto. Reparto por orden de aparición: Mónica Serna, Malú Gatica, Verdaguer, Carlos Ancira, José Solé, Josefina Leiner, Pancho Córdova, Gerardo del Castillo, Roberto Moreno, Freddy Fernández, Antonio Espinosa, Federico González, Ricardo Echegaray y Roy Fletcher.

Probablemente el éxito de Blum ha llevado a Verdaguer a estrenar una obra del mismo género, aunque de menor calidad.

La comedia se refiere a situaciones que no se ajustan a nuestra realidad sino que son típicamente norteamericanas, toda la sátira, en tono intrascendente, que se hace del ejército y generales norteamericanos, no podría aplicarse a nuestro ambiente; el conflicto mismo de la comedia, que es la situación que desencadena la joven Julie con su desliz, en nuestra televisión sería resuelta de otro modo. Es en rigor una obra en la que el modo de vida norteamericano juega un papel importante.

En cuanto a la construcción dramática, la comedia no resistiría un análisis cuidadoso. Las situaciones están presentadas precipitadamente, los personajes salen o entran a escena sin justificación; no obstante, la obra no pierde su ritmo.

La sobria comicidad de Verdaguer es la que salva la comedia, además contrasta con el resto de los papeles cómicos, por ejemplo con la comicidad “extravertida” de Pancho Córdova, y este contraste equilibra la acción.

Malú Gatica, que encarna el único personaje maduro y con un sentido más humano de la vida, interpreta con todo acierto su parte. Josefina Leiner, en uno de los papeles más amables que le hemos visto, conquista al público por su naturalidad y suavidad. A José Solé lo vimos exactamente igual que en Blum: el mismo personaje con distinto nombre. ¿Será que tal vez los dos personajes son muy semejantes? Carlos Ancira en un papel absolutamente inocuo para inadvertido, debería cuidar mejor sus apariciones.

Dos personajes son los únicos que están desafocados: la secretaria Betty Phillips –Mónica Serna– a la cual marcaron su personaje demasiado caricaturizado y John King –Fredy Martínez– que no comprendió su personaje y en vez de aparecer como un joven que, según los antecedentes, sabe manejar a las mujeres debido a su experiencia Donjuanesca, se nos muestra absolutamente incapaz de convencer y de representar la comedia ante la mujer con la que le interesa casarse.

El resto del reparto desempeña con tino sus respectivos papeles.

La escenografía de Julio Prieto está bien realizada y se ajusta perfectamente al género de la obra.

Si desea usted pasar un rato entretenido, no deje de ver esta comedia que Verdaguer saca avante con su magnífica comicidad.