FICHA TÉCNICA



Título obra La endemoniada

Autoría Karl Schönherr

Dirección Miguel Ángel Sanromán

Elenco Sergio Campillo, Guadalupe Noel, Fernando O'Farril

Escenografía Carlos Cobo

Espacios teatrales Sala Plenilunio

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 17 mayo 1959, p. 3.




Título obra La cena de los reyes

Autoría Víctor Ruiz Iriarte

Dirección Fernando Soler

Elenco Antonio Brillas, Beatriz Salazar, Ethel Carrillo, Micaela Castejón, Maricruz Olivier, Juan José Martínez Casado, Alfredo W. Barrón, Jorge del Campo, Fernando Soler, Luis Rizo

Escenografía Graciela Castillo del Valle

Espacios teatrales Teatro Esfera

Notas Estrenada en el Teatro Alcázar de Madrid, 19 de octubre de 1954

Referencia Mara Reyes (seudónimo de Marcela del Río), “Diorama teatral”, en Diorama de la Cultura, supl. de Excélsior, 17 mayo 1959, p. 3.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Diorama de la Cultura, Excélsior

Columna Diorama Teatral

[La cena de los reyes, La endemoniada]

Mara Reyes

La cena de los reyes. Teatro Esfera. Autor, Víctor Ruiz Iriarte. Dirección, Fernando Soler. Escenografía, Graciela Castillo del Valle. Reparto por orden de aparición: Antonio Brillas, Beatriz Salazar, Ethel Carrillo, Micaela Castejón, Maricruz Olivier, Martínez Casado, Alfredo W. Barrón, Jorge del Campo, Fernando Soler y Luis Rizo.

Esta obra, estrenada por primera vez en el Teatro Alcázar de Madrid, el 19 de octubre de 1954, constituye, como lo ha señalado su autor, una farsa, un juguete cómico. Durante dos actos y medio se puede gozar del desarrollo ingenioso de los acontecimientos. En la farsa se hace una crítica ligera y sana tanto a Rusia, con sus cambios de línea del partido, como a los norteamericanos; sin salir de los límites de la crítica fina. Desgraciadamente no conserva la obra ese mismo tono hasta el final, y en la segunda parte del tercer acto, abandona el diálogo ágil y satírico para dejar paso a una propaganda "anticomunista" que no viene al caso.

La dirección y actuación de Fernando Soler son correctas, lo mismo la escenografía. Destacan por su actuación Luis Rizo, Jorge del Campo, Maricruz Olivier, Micaela Castejón, Alfredo W. Barrón y Antonio Brillas. De J. J. Martínez Casado, que interpreta uno de los principales personajes, no sabemos cómo podrá actuar cuando ya se sepa su papel. Los demás papeles secundarios están decorosamente interpretados.

La endemoniada. Sala Plenilunio. Autor, Carl Schoenherr. Dirección, Miguel Ángel Sanromán. Escenografía, Carlos Cobo. Reparto: Sergio Campillo, Guadalupe Noel y Fernando O'Farril.

Una nueva sala se ha abierto al público al estrenarse La endemoniada y en ella se presentó un nuevo grupo. La obra es de difícil ejecución, tanto por el tipo de caracteres que exige, como por el hecho de que toda se desenvuelve sobre tres personajes únicamente.

El drama no tiene como motor el descubrimiento de una verdad o el conflicto circunstancial; es la consecuencia de una maquinación que el marido descubre al público desde el primer acto. En un momento dado aparece un nuevo elemento: el plan de la esposa, que surge en contraposición con el hombre.

Todo el desarrollo de la obra no es más que un continuo juego de habilidades en el que la mujer sale triunfante. Al esposo le sucede lo que al aprendiz de brujo, al liberar a la mujer, sin contar con que ésta vive insatisfecha con él, desencadena todos los elementos y después no puede dominarlos.

La dirección está bastante bien llevada, ojalá que este joven director no desperdigue sus dotes.

Sergio Campillo, poseedor de una buena voz y dominio de su oficio, encarna el marido, ese hombre débil que con su propia sobreestimación se gana su muerte.

Guadalupe Noel muy bien en su difícil personaje, al que matiza debidamente; tal vez prepara demasiado sus parlamentos y sus transiciones, cuando éstas deberían ser más ligeras, dada la personalidad y la rapidez de pensamiento que exige el carácter de su personaje. Esta larga preparación da por resultado que en algunos momentos, sobre todo en el segundo cuadro, del primer acto, se pierda el ritmo requerido.

Fernando O'Farrill, aunque novel, logra encarnar con certeza al Gendarme.