FICHA TÉCNICA



Título obra El inspector

Autoría Nikolái V. Gógol

Dirección Ignacio Retes

Elenco Ignacio López Tarso, Luis Gimeno

Escenografía Julio Prieto

Espacios teatrales Teatro Hidalgo

Referencia Armando de Maria y Campos, “El inspector, de Nicolás Gogol, en el teatro Hidalgo, del IMSS”, en Novedades, 14 febrero 1965.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Crítica teatral de Armando de Maria y Campos: El inspector

El inspector, de Nicolás Gogol, en el teatro Hidalgo, del IMSS

Armando de Maria y Campos

    Sería curioso conocer los motivos que tuvo el H. Patronato para la Operación de los Teatros del Seguro Social el elegir la comedia de Nicolás Gogol, El inspector, para abrir la temporada correspondiente al año de 1965 en el teatro Hidalgo. Se trata, desde luego, de una pieza clásica del teatro ruso, estrenada en abril de 1836 en San Petersburgo. Mucha agua ha pasado bajo los puentes del Neva desde entonces y cientos de autores han subido a los escenarios universales para seguir el proceso vital de la evolución de un género literario que no puede estancarse, ni detenerse, como es el dramático.
    Ahora, El inspector, de Gogol, dice poco al público de México, que tan hondamente ha vivido su vida. El inspector es obra de crítica, de acerva crítica a las costumbres de una ciudad provinciana de Rusia en el tercer decenio del siglo XIX. En su tiempo se dijo que era la mejor comedia de la dramaturgia rusa. Ni comedia se sentimientos, ni comedia de caracteres: un cuadro de costumbres públicos, dijo otro crítico. El escritor inglés Somerset Maugham dijo de

ella: "Tiene en Rusia una reputación extraordinaria. Encierra en sí misma toda la esencia del teatro clásico ruso. Se lee en todas las escuelas como se lee Hamlet entre nosotros, y se representa durante las grandes solemnidades, como se representa Le Cid en la Comédie Française". Y bien ¿qué representa para el público mexicano de ahora esta añeja y divertida comedia?; nada en realidad. Dejémosla atrás y pasemos a comentar cómo fue interpretada por los comediantes de IMSS.
    Los comediantes, con López Tarso y Luis Gimeno a la cabeza, están bien, porque siguen las instrucciones del director Ignacio Retes. El que está mal, llegando a veces a lo bufo para darle vida y sobre que, aunque de índole convencional, no lo es tanto que permita convertir en pista de circo, impregnada de infantilismo, la escena concebida como un panorama de costumbres sociales que en su tiempo fueron válidas. Acaso Retes se vio obligado al abuso de la acrobacia por la escenografía ingenua y colorida de Julio todo movilidad a un asunto Prieto.