FICHA TÉCNICA



Título obra Recámara en condominio

Autoría Rafael C. Bertrand / autor atribuido

Dirección Luis Gimeno

Elenco Vriginia Gutiérrez, Luis Gimeno, Aldo Monti, Teresa Grobois, Eduardo MacGregor

Espacios teatrales Teatro Ariel

Referencia Armando de Maria y Campos, “Recámara en condominio, una comedia alegre, en el teatro Ariel”, en Novedades, 22 febrero 1959.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Crítica teatral de Armando de Maria y Campos:

Recámara en condominio, una comedia alegre, en el teatro Ariel

Armando de Maria y Campos

    En el reducido, muy alejado de los centros de actividades teatrales y por esto de difícil acceso para el público en general, teatro Ariel, que antes fue cine de "segunda carrera" y nunca popular por su escaso cupo, ha continuado la temporada teatral con la representación de una divertida pieza a la que, con todas las reservas del caso, consideramos como expósita. No creemos que exista en la realidad el señor don Rafael C. Bertrand, argentino, según nos dicen, y residente en aquel país, y si existe físicamente no es, desde luego, autor famoso en aquellas latitudes. Al señor Rafael C. Bertrand se le atribuye la comedia en tres actos, interrumpidos los dos últimos por varios oscuros para indicar el paso del tiempo, titulada con evidente actualidad Recámara en condominio, que el viernes último fue representada por primera vez en la ciudad de México por las actrices Virginia Gutiérrez y Teresa Grobois y a los actores Luis Gimeno y Aldo Monti, este último argentino, y quien proporcionó, según se me ha informado, el libreto de la pieza a que me voy a referir.
    Recámara en condominio es un juguete teatral que huele a comedieta italiana. Su argumento es sencillísimo y podría desarrollarse en la mitad del tiempo que ahora se emplea en representarlo. ¿Fue originalmente un acto? ¿Cuántas manos han intervenido en el arreglo que ahora se nos presenta? El cronista se encuentra perplejo, pero como no es cosa de tomar en serio todo cuanto ocurre sobre los escenarios en que actúan actores que trabajan para vivir, puesto que el éxito del teatro cabalga siempre sobre los resultados de la taquilla, limitémonos a informar al lector que Recámara en condominio es una comedieta alegre y hasta un vodevil "de locura sana", para hacer uso de una expresión ya popular en nuestro medio que no dice nada en realidad, y que, sin embargo, da una idea de alegría, desenfado, afán de divertir al público y hacer teatro fácil y cómodo. Recámara en condominio es como un saludable vaso de agua fresca en el clima ardiente que han

creado los vodeviles taquilleros sin respeto al público y en los que los intérpretes se faltan a sí mismos al respeto elemental que se deben como actores. Si el público se atiene a nuestro consejo y toma como pieza "de locura sana" esta pieza más o menos expósita, el lejano y reducido teatrito Ariel será insuficiente para el público que acuda a ver las situaciones en qué se ven envueltos en menos de veinticuatro horas Virginia Gutiérrez y Luis Gimeno, Aldo Monti y Teresa Grobois.
    Es justo y necesario hablar de la interpretación de Recámara en condominio. El actor argentino Aldo Monti hace con esta pieza su primera aparición en nuestra escena. Agradable presencia, juventud madura, dicción clara con ligero acento argentinizado e indudable dominio de la escena, o por lo menos del personaje de esta pieza. Puede hacer carrera en nuestro medio. Se impone por sí sola la extraordinaria y connatural vis cómica de Luis Gimeno, uno de los actores de este género menos utilizados, más dúctiles y más inteligentes. Eleva la categoría de su personaje y en consecuencia de la pieza en un cincuenta por ciento por lo menos con su sola presencia. Sin él, y a pesar de la buena galanía de Monti, Recámara en condominio no pasaría de ser una piececilla alegre y distraída.
    La guapa e inteligente Virginia Gutiérrez, que merece mayor atención de nuestro productores teatrales, está muy justa, centrada y armoniosa en su difícil por inverosímil personaje. Lo que importa decir aquí es que domina su oficio y está hecha excelente actriz. Teresa Grobois, al parecer de origen argentino, joven y guapa, no desentona en el cuarteto que integra con Virginia, Gimeno y Monti. El buen actor Eduardo MacGregor tiene una interesante intervención en el primer acto y en todo momento se muestra excelente actor.
    Dirigió la obra Luis Gimeno y le dio alegre, a veces hilarante movilidad.