FICHA TÉCNICA



Título obra Mis tres amantes

Autoría Alfonso Anaya

Dirección Julián Duprez

Elenco Guillermina Téllez Girón, Piporro, Guillermo Zetina, Magda Donato, Mercedes Pascual, Patricia Nieto, Nancy Rodman, Gloria Silva

Espacios teatrales Teatro El Globo

Referencia Armando de Maria y Campos, “Estreno de Mis tres amantes, en el Teatro El Globo o el dedo en la llaga”, en Novedades, 8 septiembre 1956.




TRANSCRIPCIÓN CON FORMATO

Crítica teatral de Armando de Maria y Campos: Mis tres amantes

Estreno de Mis tres amantes, en el Teatro El Globo o el dedo en la llaga

Armando de Maria y Campos

    Si alguna vez cultiváis la crítica literaria, artística o de teatro -escribió Juan de Mairena-, sed benévolos. Benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin o conformidad con lo inepto, sino voluntad del bien, en vuestro caso, deseo ardiente de ver realizado el milagro de la belleza. Sólo con esta disposición de ánimo de crítica puede ser fecunda. La crítica malévola que ejercen avinagrados y melancólicos es frecuente entre nosotros y nunca descubre nada bueno. La verdad es que no lo busca ni lo desea. Esto no quiere decir que la crítica malévola no coincida más de una vez con el fracaso de una intención artística. ¡Cuántas veces hemos visto una comedia mala sañudamente lapidada por una crítica mucho peor que la comedia!... ¿Ha compredido usted, señor?...
     Yo. -Creo que si.
     Mairena. -¿Podría usted resumir lo dicho en pocas palabras?
     Yo. - Que no conviene confundir la crítica con las malas tripas...
     Mairena. -Exactamente.
     He traído a este comentario las palabras de Antonio Machado -creador de Juan de Mairena a propósito del estreno de una comedia chistosa del joven autor Alfonso Anaya B. en el Teatro El Globo, bajo los auspicios del Instituto Nacional de Bellas Artes y de la Unión Nacional de Autores de México. La obrita se titula Mis tres amantes y es toda ella... un rato de buen humor, pero nunca teatro por muchas y muy buena voluntad que pongamos público y crítica. Supongamos que existe una alegre ciudad lamada Chistelandia, como existe en Los Angeles, California, una que se llama -y vive- Disneylandia, absurda y alegre. La característica de esta ciudad sería la felicidad con que todos

sus habitantes hablan haciendo chistes. cada frase que pronunciaran vendría a ser un chiste. Unos buenos, otros malos y algunos tan peores, que provocarían consiguiente repulsa. Esa ciudad de Chistelandia tendría su órgano periodístico del tipo de una revista como Ja Ja. En esa ciudad viviría un médico ginecólogo con complejos de don Juan que tiene tres amantes y está a punto de casarse; un amigo, también de tenoriescos complejos que habla de chiste por frase, El médico se sirve de una enfermera, tan chistómana como los anteriores. Las tres amantes -necesariamente tres muchachas jóvenes y cínicas- también sufren el mal de Chistelandia: ¡chistomanía! La novia, a pesar de que descubre que su futuro tiene tres amantes, hace chistes, y la madre de ésta y futura suegra de aquél, cómo no, es el chiste personificado, el personaje más chistoso de todos, porque es la suegra. Con estos elementos históricos el joven Anaya, que está en la edad de la punzada amoroza -por lo menos a lo que parece por su edad-, fragua una serie de escenas que pretenden ser de vodevil, suelta a los personajes y los deja hacer chistes a lo largo de tres actos que pueden ser sólo uno si no fuera preciso separarlos para darle al espectador reposo... suponiendo que sea capaz de reír todos los chistes que integran la comedieta.
     No me atrevo a afirmar si todos los chistes que produce el alegre ingenio de Alfonso Anaya B. son buenos. Eso depende de las tragaderas de cada espectador. Yo creo que algunos son francamente de mal gusto; aquellos que se refieren al probable estado de gravidez de una de las amantes. Son chistes de sanatorio de maternidad que no tienen por qué llevarse a una comedia cuya anécdota teatral es desde el principio, inverosímil...

 

   El afortunado autor de Despedida de soltera debe contener su chistorrera hemorrágica, puesto que, aparte de la gracia y el ingenio que nadie le discute, posee indudablemente cualidades como autor. Que use más de éstas y frene más aquéllas y volverá a sonreírle el triunfo serio por una comedia alegre.
     Verdaderos muñecos los personajes de la pieza de Anaya, poco pueden hacer los actores con ellos. Si logran escuchar al público que ríe, esto debe bastarles para quedar satisfechos. Debutaron en la escena la actriz de cine, TV y modelo Guillermina Téllez Girón, que luce muy guapa y Lalo González, el popular Piporro norteño del cine mexicano, quien se mostró inseguro pero, como los novilleros con valor voluntarioso. El buen actor Guillermo Zetina repitió algún tipo que le ha valido elogios. Magda Donato, excelente actriz exhibió su veterania y Meche Pascual, a pesar de todo, probó sus adelantos como actriz inteligente. Las debutantes Patricia Nieto, Nancy Rodman y Gloria Silva no desentonaron, lucieron guapas y en general dijeros sus chistes, propiamente todo lo que hace en escena es decir chistes, cuando no con intención, con alegría. La dirección de Duprez, discreta.